Reanudación del período de sesiones Declaro reanudado el período de sesiones del Parlamento Europeo, interrumpido el viernes 17 de diciembre pasado, y reitero a Sus Señorías mi deseo de que hayan tenido unas buenas vacaciones. Como todos han podido comprobar, el gran "efecto del año 2000" no se ha producido. En cambio, los ciudadanos de varios de nuestros países han sido víctimas de catástrofes naturales verdaderamente terribles. Sus Señorías han solicitado un debate sobre el tema para los próximos días, en el curso de este período de sesiones. A la espera de que se produzca, de acuerdo con muchos colegas que me lo han pedido, pido que hagamos un minuto de silencio en memoria de todas las víctimas de las tormentas, en los distintos países de la Unión Europea afectados. Invito a todos a que nos pongamos de pie para guardar un minuto de silencio. (El Parlamento, de pie, guarda un minuto de silencio) Señora Presidenta, una cuestión de procedimiento. Sabrá usted por la prensa y la televisión que se han producido una serie de explosiones y asesinatos en Sri Lanka. Una de las personas que recientemente han asesinado en Sri Lanka ha sido al Sr. Kumar Ponnambalam, quien hace pocos meses visitó el Parlamento Europeo. ¿Sería apropiado que usted, Señora Presidenta, escribiese una carta al Presidente de Sri Lanka expresando las condolencias del Parlamento por esa y otras muertes violentas, pidiéndole que haga todo lo posible para encontrar una reconciliación pacífica ante la extremadamente difícil situación que está viviendo su país? Sí, señor Evans, pienso que una iniciativa como la que usted acaba de sugerir sería muy adecuada. Si la Asamblea está de acuerdo, haré lo que el señor Evans acaba de sugerir. Señora Presidenta, una cuestión de procedimiento. Me gustaría que me asesorara sobre el Artículo 143 concerniente a la inadmisibilidad. Mi pregunta se refiere a un asunto del que se hablará el jueves, día que en volveré a plantearla. El informe Cunha sobre los programas de dirección plurianual se presenta al Parlamento el jueves y contiene una propuesta en el apartado 6 en torno a una forma de penalizaciones basada en cuotas que debe aplicarse a los países que no cumplan anualmente sus objetivos de reducción de flota. El informe estipula que se debe aplicarse a pesar del principio de estabilidad relativa. Creo que el principio de estabilidad relativa es un principio legal fundamental de las políticas pesqueras comunitarias, por lo que una propuesta que lo subvierta es legalmente inadmisible. Quiero saber si se puede hacer este tipo de objeción a lo que sólo es un informe, no una propuesta legislativa, y si es algo que puedo plantear el jueves. Su Señoría, si así lo desea, podrá plantear esta cuestión en ese momento, es decir, el jueves antes de que se presente el informe. Señora Presidenta, coincidiendo con el primer período parcial de sesiones de este año del Parlamento Europeo, lamentablemente, en los Estados Unidos, en Texas, se ha fijado para el próximo jueves la ejecución de un condenado a la pena capital, un joven de 34 años que llamaremos con el nombre de Hicks. A petición de un diputado francés, el Sr. Zimeray, se ha presentado una solicitud, cuyos firmantes han sido numerosos y entre los cuales me cuento, sin embargo, de conformidad con la posición constantemente expresada por el Parlamento Europeo y por toda la Comunidad europea, le pido que intervenga con el prestigio de su cargo y de la Institución que representa ante el Presidente y el Gobernador del Estado de Texas, Sr. Bush, que tiene la facultad de suspender la condena a muerte y de indultar al condenado. Todo ello, de conformidad con los principios que siempre hemos apoyado. Gracias, señor Segni, lo haré de muy buen grado. Está, sin duda, dentro de la línea de las posiciones que nuestro Parlamento siempre ha adoptado. Señora Presidenta, quisiera llamar la atención de usted acerca de un caso del que se ha ocupado una y otra vez este Parlamento. Es el caso de Alexander Nikitin. Todos celebramos aquí que el tribunal le haya declarado inocente y que haya puesto de manifiesto que también en Rusia el acceso a la información sobre el medio ambiente es un derecho constitucional. Sin embargo, sucede que va a ser acusado de nuevo, pues el fiscal interpondrá un recurso. Sabemos y lo hemos afirmado realmente en muchas resoluciones -precisamente en la última sesión plenaria del año pasado- que éste no es solamente un caso jurídico y que es un error acusar a Alexander Nikitin de conducta criminal y de traición, porque nosotros, como afectados por sus resultados, obtengamos provecho de ella. Esos resultados constituyen la base de los programas europeos del mar de Barent y, por ello, le pido que estudie un borrador de carta que le describe los hechos más relevantes y que haga patente a Rusia esta posición que es acorde con las decisiones del Parlamento. Sí, señora Schroedter, de buena gana voy a examinar los hechos relacionados con este tema en cuanto reciba su carta. Señora Presidenta, en primer lugar me gustaría felicitarla por haber cumplido con su promesa ya que efectivamente en este primer periodo de sesiones del año nuevo se ha ampliado drásticamente el número de canales en nuestros despachos. Sin embargo, señora Presidenta, no se ha hecho lo que yo había pedido. Bien es verdad que ahora hay dos canales finlandeses y uno portugués, pero aún no hay ninguno neerlandés y yo le había pedido un canal neerlandés, porque también los neerlandeses quisiéramos escuchar las noticias cada mes, cuando nos mandan a este exilio. Por lo tanto quisiera pedirle nuevamente que se encargue de que podamos ver también un canal neerlandés. Señora Plooij-van Gorsel, puedo decirle que esa cuestión está en el orden del día de la reunión de cuestores fijada para el miércoles. Espero que se examine con un espíritu positivo. Señora Presidenta, ¿podría decirme por qué este Parlamento no cumple la legislación de sanidad y seguridad que en realidad ha aprobado? ¿Por qué no se ha hecho ninguna prueba de calidad del aire de este edificio desde que hemos sido elegidos? ¿Por qué no se ha celebrado ninguna reunión del Comité de Sanidad y Seguridad desde 1998? ¿Por qué no hemos tenido simulacros de incendio ni en los edificios del Parlamento de Bruselas ni en los del Parlamento de Estrasburgo? ¿Por qué no hay instrucciones en caso de incendio? ¿Por qué no se han mejorado las escaleras desde mi accidente? ¿Por qué no se respetan las áreas de no fumadores? Es totalmente vergonzoso que aprobemos una legislación y no la cumplamos ni nosotros mismos. Señora Lynne, tiene toda la razón del mundo, y verificaré si estas cosas no se han hecho de verdad. También someteré el problema a la Junta de Cuestores, y estoy segura de que los cuestores harán lo debido para que respetemos las normas que, efectivamente, nosotros mismos votamos. Sra. Presidenta, la Sra. Díez González y yo mismo habíamos presentado unas preguntas sobre determinadas opiniones, reproducidas en un diario español, de la Vicepresidenta, Sra. de Palacio. Los servicios competentes no las han incluido en el orden del día por considerar que ya habían sido contestadas en una sesión anterior. Ruego que se reconsidere esta decisión porque esto no es así. Las preguntas contestadas con anterioridad se referían a la intervención, en determinado expediente, de la Sra. de Palacio, no a esas declaraciones aparecidas en el diario ABC el 18 de noviembre pasado. Señoría, vamos a verificar todo esto. Le confieso que, de momento, las cosas me parecen un tanto confusas. Por consiguiente, vamos a revisarlas con seriedad para que todo esté en orden. Señora Presidenta, me gustaría saber si el Parlamento emitirá esta semana un comunicado claro sobre el descontento por la decisión de hoy de no renovar el embargo de armas a Indonesia, considerando que la inmensa mayoría de este Parlamento apoyó en el pasado el embargo de armas a Indonesia. La decisión de hoy de no renovar el embargo es extremadamente peligrosa teniendo en cuenta la situación de ese país. Por lo tanto, el Parlamento debe enviar un mensaje, ya que ése es el deseo de la inmensa mayoría. Es irresponsable por parte de los Estados Miembros de la UE negarse a renovar el embargo. Como ha dicho la gente, la situación allí es extremadamente precaria. De hecho, existe el riesgo de un golpe militar en el futuro. No sabemos lo que está ocurriendo allí. ¿Por qué tienen que beneficiarse los productores de armas de la UE a expensas de gente inocente? En cualquier caso, este tema no figura ahora mismo entre las demandas de urgencia para el jueves próximo. Orden de los trabajos De conformidad con el orden del día, se procede a examinar el proyecto definitivo de orden del día, establecido de conformidad con el artículo 110 del Reglamento en la Conferencia de Presidentes, el jueves 13 de enero. En lo relativo al lunes y al martes, no hay modificaciones. Miércoles : El Grupo del Partido de los Socialistas Europeos solicita que se incluya una declaración de la Comisión sobre sus objetivos estratégicos para los próximos cinco años, así como sobre la reforma administrativa de la Comisión. Desearía que el Sr. Barón Crespo, autor de la petición, interviniera para justificarla, si a él le parece adecuado, por supuesto. Como siempre, escucharemos a un orador a favor y a otro en contra. Señora Presidenta, la presentación del programa político de la Comisión Prodi para toda la legislatura fue inicialmente una propuesta del Grupo del Partido de los Socialistas Europeos que logró la unanimidad de la Conferencia de Presidentes en septiembre y también la aceptación explícita del Presidente Prodi, que reiteró su compromiso en su discurso de investidura. Tiene importancia este compromiso en la medida en que la Comisión es un organismo que tiene el monopolio de la iniciativa de acuerdo con los Tratados y, por lo tanto, configura básicamente lo que va a ser la actividad política y legislativa de este Parlamento en los próximos cincos años. Recuerdo además, señora Presidenta, que este Parlamento votó en dos ocasiones en la anterior legislatura su confianza en el Presidente Prodi; en esta legislatura la votó de nuevo en julio y después, con la nueva Comisión en funciones, volvió en septiembre a darle un voto de confianza a toda la Comisión. Por lo tanto, ya ha habido tiempo suficiente para que la Comisión prepare su programa y para que nosotros lo podamos conocer y podamos explicárselo a los ciudadanos. En este sentido recuerdo la resolución del 15 de septiembre, en la que se recomendaba que se presentara la propuesta en el plazo más breve posible. Los hechos ocurridos la semana pasada -que se han originado al margen de la Conferencia de Presidentes y utilizándola sólo para corroborar y ratificar decisiones tomadas fuera de ella- plantean un dilema: o bien la Comisión no está en condiciones de presentar ese programa (en ese caso convendría que lo aclarara. Según palabras de su Presidente, está en condiciones de hacerlo. Dado que la Comisión está representada por la Vicepresidenta, Sra. de Palacio, creo que antes de votar sería conveniente conocer la situación de la Comisión en relación con su disponibilidad para presentar el programa, tal como se había convenido); o bien el Parlamento no está en condiciones de examinar este programa, como parece que pretenden algunos. En mi opinión, esta segunda hipótesis significaría hacer dejación de nuestras responsabilidades como Parlamento, además de introducir una tesis original, un método desconocido consistente en dar a conocer a los grupos políticos por escrito el discurso programático de la Comisión una semana antes -y no el día antes, como se había convenido-, teniendo en cuenta que el programa legislativo se discutirá en febrero, de tal manera que podríamos prescindir del debate, porque al día siguiente la prensa e Internet lo habrían dado a conocer a todos los ciudadanos y el Parlamento no tendría ya por qué ocuparse del asunto. Como mi Grupo opina que un Parlamento está hecho para escuchar, para debatir y para reflexionar, pensamos que no hay razón alguna que justifique este aplazamiento y creemos que si, la Comisión está en condiciones de hacerlo, estamos perfectamente a tiempo para poder restablecer el acuerdo original entre el Parlamento y la Comisión y proceder con responsabilidad ante nuestras conciudadanas y nuestros conciudadanos. Por lo tanto, la propuesta que hace el Grupo del Partido de los Socialistas Europeos y que su Señoría ha mencionado es que el miércoles se mantenga la presentación del programa de legislatura de la Comisión Prodi, incluyendo dentro de este programa también el proyecto de reforma administrativa porque, de no ser así, nos podemos encontrar con una situación paradójica: con la excusa de que no hay texto, se niega por una parte el derecho al Presidente de la Comisión a hablar en este Parlamento y, por otra parte, que tenga lugar un debate sobre la reforma sin que este Parlamento conozca previamente los textos en que se basa. Por lo tanto, le ruego, señora Presidenta, que pida a la Comisión que se manifieste en este momento y después que se proceda al voto. (Aplausos del grupo PSE) Señora Presidenta, estimados colegas, estoy un tanto sorprendido por la conducta de nuestro colega, el Sr. Barón Crespo, que ahora pide que este punto del orden del día se incluya en el orden del día del miércoles. Señor Barón Crespo, usted no pudo asistir el jueves pasado a la Conferencia de Presidentes. No se lo critico; ocurre a veces que se delega la representación. Nuestro colega, el Sr. Hänsch, le representó a usted en la misma. En la Conferencia de Presidentes, tuvimos un debate muy minucioso. Solamente su Grupo mantuvo lo que usted dice ahora. Votamos luego. Cada Presidente o cada Presidenta tiene tantos votos como miembros tiene su Grupo. Hubo una votación sobre este punto. Según recuerdo el resultado de la votación fue el siguiente: 422 votos contra 180 con unas pocas abstenciones. Esto significa que todos los Grupos, con excepción de los que no pertenecen a grupos -los cuales, ciertamente, no constituyen grupo alguno- estaban de acuerdo. Sólo su Grupo opinaba que había que proceder tal como usted acaba de proponer aquí. Todos los demás eran de otra opinión. Así fue el acuerdo. Ahora quisiera decir algo sobre el asunto mismo. Nosotros tenemos confianza en la Comisión, en Romano Prodi, y la gran mayoría de nuestro Grupo manifestó su confianza a Romano Prodi y a la Comisión después de un difícil proceso, como todos sabemos. Sin embargo, somos también de la opinión de que debemos celebrar un debate sobre esta estrategia de la Comisión en un procedimiento, no sólo a causa de una explicación oral que ha tenido lugar aquí, en el Parlamento Europeo, sino también a causa de un documento que se ha aprobado en la Comisión y que describe este programa para cinco años. Tal documento no está. La Comisión presentará en febrero el programa para el año 2000. Nosotros hemos dicho, bueno, si la Comisión no quiere hacer todavía el Programa 2000 en enero, hagámoslo en febrero. Hemos otorgado nuestra conformidad. En efecto, no queremos tener ninguna disputa con la Comisión, sino que somos de la opinión de que, si es posible, la Comisión y el Parlamento han de marchar por un camino común. Pero, como Parlamento, somos la instancia controladora de la Comisión. Y no todo lo que proceda de la Comisión debe ser opinión nuestra. Quisiera que en los Grupos nos pudiéramos preparar razonablemente para un debate sobre el programa para cinco años. No es posible una preparación, si se escucha aquí una declaración y no se sabe cuál es el contenido de tal declaración. Por esta razón, nuestra propuesta -y mi impresión es que la Comisión se encuentra también abierta a estas ideas- es que celebremos en febrero el debate sobre el plan a largo plazo de la Comisión hasta el año 2005 -espero que de aquí a allá la Comisión se ponga también de acuerdo en un programa que tendrá que proponernos- y que nosotros, en febrero, celebremos también, al mismo tiempo, el debate sobre el programa legislativo de la Comisión para el año 2000. Por consiguiente, es un contexto objetivo y sensato el que nos aconseja celebrar conjuntamente el debate sobre ambos programas. Por esta razón mi Grupo rechaza de manera decidida la propuesta del Grupo Socialista. (Aplausos del Grupo PPE-DE) . Señora Presidenta, quiero dejar muy claro que, ante todo, la Comisión tiene el máximo respeto por las decisiones de este Parlamento y, entre ellas, la de establecer su orden del día. Por lo tanto, nosotros respetamos lo que en este sentido pueda decidir el Parlamento. Pero quiero dejar también muy claro que el Presidente Prodi se comprometió con el Parlamento a incorporar un nuevo debate, como ha recordado el Sr. Barón, que se añade al debate anual sobre el programa legislativo de la Comisión, sobre las grandes líneas de actuación para el próximo período de cinco años, es decir, para esta legislatura. Quiero decir, señora Presidenta, que este debate se distinguía, en el acuerdo al que se llegó en el mes de septiembre, de lo que es la presentación anual del programa legislativo de la Comisión. Y quiero decir, señora Presidenta, que, por parte de la Comisión, estamos preparados y dispuestos a tener ese debate cuando convenga, que estábamos preparados para desarrollarlo esta semana, como en principio se había acordado, partiendo de la base de que se presentaba la víspera en un discurso a los grupos parlamentarios. Por lo tanto, señora Presidenta, quiero reiterar que, por nuestra parte, hemos debatido el programa de actuación para los próximos cinco años y que estamos preparados para, cuando así lo decida el Parlamento, -esta misma semana si ésa es la decisión- venir a exponer el programa para los próximos cinco años y, el mes que viene, el programa para el año 2000, que era lo que estaba perfectamente acordado. Propongo que votemos la petición del Grupo del Partido de los Socialistas Europeos para volver a incluir la declaración de la Comisión sobre sus objetivos estratégicos. (El Parlamento rechaza la petición) El Presidente. Sobre el tema del miércoles, tengo otra propuesta relativa a la pregunta oral sobre el impuesto al capital. El grupo PPE-DE solicita que se retire este punto del orden del día. ¿Algún colega tomará la palabra en nombre del grupo para justificar esta petición? Señora Presidenta, escucho algunas risas entre los socialistas. Me han dicho que también amplios círculos del Grupo Socialista ven de buen grado la supresión de este punto del orden del día, ya que en la votación habida en la Conferencia de Presidentes faltó el voto del grupo de trabajo competente para ello de nuestros colegas del Grupo Socialista. Ignoro si esta información es correcta, pero nosotros como Grupo del PPE/DE agradeceríamos en cualquier caso que se suprimiera este punto, ya que el Parlamento se ha ocupado ya numerosas veces de esta cuestión. También existen acuerdos contra semejante impuesto. Por consiguiente, mi Grupo solicita que se suprima este punto del día. Gracias, señor Poettering. Escuchemos ahora al Sr. Wurtz, que hablará en contra de la petición. Señora Presidenta, ante todo quiero subrayar la falta de lógica del señor Poettering, que acaba de dar una lección al Grupo de los Socialista Europeos para que se vuelva a tratar una decisión que se tomó de un modo absolutamente claro en la Conferencia de Presidentes. Y él hace lo mismo. Hemos discutido, expresamos unanimidad, con excepción de los Grupos del PPE y del Partido Europeo de los Liberales Demócratas y Reformistas, y yo mismo hice notar -como lo recordarán mis queridos compañeros presidentes- que no se trata de saber si están ustedes a favor o en contra del impuesto Todin, sino de saber si se atreven a comprender lo que piensan al respecto la Comisión y el Consejo. No es pedir demasiado. Por lo tanto, reitero la propuesta de mantener esta pregunta oral a la Comisión y al Consejo para saber de una vez por todas cuál es la posición de esos dos órganos en lo que se refiere a esta propuesta relativamente modesta, pero que sería una señal importante para la opinión, sobre todo después de la conmoción que suscitó el fracaso de la Conferencia de Seattle. Se vota la propuesta del Grupo PPE-DE para retirar del orden del día la pregunta oral referida al impuesto sobre el capital. (El Parlamento rechaza la propuesta por 164 votos a favor, 166 votos en contra y 7 abstenciones) Señora Presidenta, quiero agradecer al señor Poettering la publicidad que acaba de dar a este debate. Gracias. Señora Presidenta, ¿se ha contabilizado mi voto, que no ha podido ser realizado electrónicamente, porque no tengo la tarjeta? Mi voto era "a favor" . En efecto, si se suman los dos colegas que han hablado, el resultado sería... Señora Presidenta, la Presidencia ha proclamado el resultado de la votación. No caben modificaciones. Señorías, repito una vez más que es preciso que todos tengamos la tarjeta. Es evidente que se trata de un problema. En estas circunstancias, debo tomar una decisión. También yo he olvidado mi tarjeta y habría votado en contra. Considero, pues, que la pregunta oral se mantiene en el orden del día. Es la última vez que tomaremos en cuenta las tarjetas olvidadas. Que esto quede bien claro y que se avise a todos. (Aplausos) Sí, la pregunta oral se mantiene en el orden del día y sí, la Presidenta tiene el derecho de votar, como también tiene el derecho de olvidar su tarjeta. Continuamos con las otras modificaciones del orden del día.1 Señora Presidenta, en la votación anterior -y me atendré a su decisión en este asunto- sobre la cuestión del plan estratégico de la Comisión, indiqué que me habría gustado hablar antes de la votación en nombre de mi Grupo. Esto no ha ocurrido. Le agradecería que, al cierre de este punto, se me permitiera dar una explicación del voto en nombre de mi Grupo. Es un asunto importante. Sería útil que el historial de la Cámara registrara cómo percibe la gente lo que hemos hecho a la luz de sus propios análisis políticos. Señora Presidenta, no deseo reanudar el debate, pero había pedido también la palabra para dar mi opinión acerca de la enmienda del Sr. Barón Crespo. Tampoco me ha nombrado usted. Lo lamento, pero la votación se ha realizado, se ha adoptado la decisión y, por consiguiente, dejemos así las cosas. Lo siento mucho, señor Hänsch, señor Cox, no he advertido que ustedes pedían la palabra. En estas circunstancias, creo que las posiciones están claras y que se reflejarán en el Acta. Cuando mañana se trate la aprobación del Acta de la sesión de hoy, si Sus Señorías estiman que las posiciones no se han explicado lo bastante bien, podrán pedir modificaciones. Creo que es una buena fórmula. Por supuesto que el Acta de la sesión de mañana consignará todas las explicaciones complementarias. Creo que esta fórmula es mejor que la de proceder ahora a unas explicaciones de voto que nos llevarían mucho tiempo. Sr. Hänsch, Sr. Cox, ¿les parece bien? Señora Presidenta, si en el registro de la votación consta correctamente cómo ha votado mi Grupo, ni quiero ni puedo plantear objeción alguna. Si su decisión es que no podemos explicar nuestro voto, la acataré, pero no sin reservas. Examinaremos con cuidado la redacción del Acta, aunque es algo que siempre hacemos. Si no refleja bien las posiciones, se podrá corregir. (El Parlamento aprueba el orden de los trabajos así modificado) Consejeros de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas De conformidad con el orden del día, se procede al debate de la recomendación para la segunda lectura (A5-0105/1999) respecto de la posición común del Consejo con vistas a la adopción de la directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a los requisitos mínimos aplicables al examen de los consejeros de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, ferrocarril o por vía navegable (C5-0208/1999 - 1998/0106(COD)). (Comisión de Política Regional, Transporte y Turismo) (Ponente : Dieter-Lebrecht Koch). . (DE) Distinguida señora Comisaria, distinguida señora Presidenta, estimados colegas, celebro sobremanera la posición común del Consejo sobre la armonización de la formación de los consejeros de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, por ferrocarril o por vías navegables. En primer lugar: hemos tenido que actuar en el terreno formal para satisfacer las exigencias de la Directiva 96/35/CE que obliga a los Estados miembros a la implantación de encargados de la prevención de riesgos inherentes a las mercancías peligrosas o consejeros de seguridad, así como a la organización, escolarización y examen de estas personas, sin especificar esto de manera explícita. En segundo lugar: con esta directiva pretendemos: a) aumentar la seguridad tanto en el transporte como en el transbordo de mercancías peligrosas; b)reducir las distorsiones de la competencia que se siguen de la existencia de muy diferentes estructuras nacionales de formación y de costes, así como c) establecer la igualdad de oportunidades de los consejeros de seguridad en el mercado de trabajo europeo. En tercer lugar, con la directiva, tal como se presenta ahora como posición común y, en especial, puesto que se limita exclusivamente a normas mínimas, garantizamos un alto grado de flexibilidad y una reducida reglamentación por parte de la Unión Europea, contribuyendo así a incrementar en alto grado la autorresponsabilidad de los Estados miembros. Hay que celebrar extraordinariamente todo esto en el sentido de la subsidiariedad. Considero que se han tenido satisfactoriamente en cuenta nuestras enmiendas de la primera lectura. Han sido aceptadas, se han puesto en práctica adecuadamente o no se han asumido porque no se aceptaron las correspondientes regulaciones europeas, por ejemplo, un sistema de sanciones para los casos de transgresión o una complicada constitución de bloques de cuestiones. Pido la conformidad de ustedes para una enmienda de la Comisión de Política Regional y Turismo, que ha sido aprobada por unanimidad y que se refiere a la realización temporal de la directiva. En la medida que no imponemos a los Estados miembros ninguna fecha para la puesta en práctica de la directiva, sino que les concedemos un período de tres meses a partir de la entrada en vigor de la directiva, introducimos una cláusula de flexibilidad que garantiza una puesta en práctica sin demora. Pido la conformidad de ustedes. Señora Presidenta, no podemos ni debemos acostumbrarnos a escuchar cada vez con más frecuencia noticias de accidentes en carretera o en el ferrocarril o en las vías navegables en los que se producen grandes daños, no sólo, pero sí también, porque los afectados no toman suficientemente en serio el tránsito de mercancías peligrosas o porque con mucha frecuencia, debido a la ignorancia o a la deficiente preparación de los conductores o de otros responsables de los diversos medios de transporte, de un pequeño accidente se ha seguido una gran catástrofe. Yo como austríaco, pero creo que todos nosotros tenemos aún un vivo recuerdo de la catástrofe que el año pasado costó la vida a numerosas personas en el túnel del Tauern y en el que después hubo que reconstruir durante largos meses y con un gigantesco gasto financiero lo que fue destruido por el incendio en el túnel. Este reacondicionamiento, que duró varios meses, cortó esta importante vía de transporte entre el norte y el sur de Europa. El desvío consiguiente del transporte por esta causa llevó hasta el límite de lo soportable a muchos miles de ciudadanos de la UE. En determinadas localidades de mi país se produjo realmente una situación caótica. La prevención debe ser nuestra respuesta a semejantes catástrofes, y con el presente proyecto de directiva establecemos una base importante para disponer de encargados de la prevención de riesgos, bien formados, para que llegado el momento se haga lo correcto. Naturalmente, no podemos contentarnos con crear Derecho europeo en interés de una mayor seguridad. También hemos de procurar consecuentemente que nuestros objetivos sean incorporados a las legislaciones nacionales por los Estados miembros en los plazos fijados y, aún más importante, hemos de procurar que luego sean llevados a la práctica. Por favor, que éste no sea otro ámbito en el que luego tengamos que lamentar un déficit de ejecución. Quisiera referirme a un último punto: no debemos contentarnos con cerrar otro agujero en la red de la seguridad y a continuación cerrar los ojos ante el hecho de que en materia de seguridad del transporte en Europa queda aún mucho más por hacer. A este respecto quiero reclamar y pedir a la Comisaria competente, que se encuentra aquí, que presente lo antes posible el texto pertinente para mejorar en el futuro la seguridad en los túneles, a fin de que en Europa no tengamos que sufrir catástrofes de tales dimensiones. Señora Presidenta, en primer lugar quisiera agradecer el informe del Sr. Koch que se ha centrado en el asunto de la seguridad en el transporte. El informe trata de la cuestión de armonizar los requisitos de examen para los consejeros de seguridad que desempeñan su tarea en el ámbito del transporte de mercancías peligrosas por carretera, vías férreas y vías fluviales. Le felicito por su excelente informe. Por desgracia, la seguridad en el transporte ha sido noticia recientemente: el accidente ferroviario de Paddington, en Londres, el de Noruega, los dos accidentes aéreos en los que se vieron implicados ciudadanos de la UE, y el desastre natural provocado por el Erika en Bretaña -sucedidos todos en los últimos cuatro meses- nos recuerdan que nunca debemos dar por sentada la seguridad en el transporte, y que los encargados de proteger al público deben estar muy motivados y altamente cualificados. El ponente ha señalado a la Cámara que el Consejo ha aceptado en su posición común seis de las diez enmiendas parlamentarias presentadas en primera lectura, y que se ha tenido en cuenta la esencia de las otras enmiendas del Parlamento. Por lo tanto, mi Grupo va a apoyar esa posición común y espera que se adopte una legislación que nos proporcione otra herramienta en nuestra lucha por aumentar todo lo posible la seguridad del transporte en la Unión Europea. Cuando se trata de seguridad mi Grupo siempre apoyará iniciativas que aumenten la seguridad en el transporte. Como han demostrado los sucesos recientes, aún nos queda mucho por hacer sobre este tema. Señora Presidenta, quisiera hacer algunas observaciones. En primer lugar, quiero agradecer al ponente su labor extraordinariamente precisa y técnica en este informe, y en segundo lugar, quiero agradecer a la Comisión la propuesta que ha presentado. Se trata de la armonización de los requisitos de los exámenes, pero de hecho estamos hablando de los requisitos mínimos. Es una pena en cierto sentido. La importancia de la seguridad del transporte por carretera, por ferrocarril y por vía navegable es naturalmente muy grande y, dado el carácter internacional del transporte, la formación de los consejeros de seguridad debería estar armonizada, como también, por ejemplo, los requisitos del futuro ADR. Eso es importante, pero también lo es el control y hay por supuesto varios motivos por los que debemos dedicarle una atención especial. Fíjense en los accidentes en la carretera de los últimos años. Por ejemplo en Bélgica, los Países Bajos y algunos otros países donde, habiendo niebla, los camiones con mercancías peligrosas seguían en ruta cuando deberían haber parado en esos momentos. O barcos procedentes de Europa oriental atracados al lado de otras embarcaciones donde se da una situación de peligro más que evidente. Además, se desprende de las investigaciones realizadas en los puertos en Bélgica, en Finlandia, pero también en Japón, que el 50% de los contenedores con mercancías parcialmente peligrosas no se entregan correctamente. Dicho de otra forma, es de gran importancia. Al contemplar la situación de los consejeros de seguridad, vemos que en algunos países es obligatorio contar en las empresas con dichos consejeros de seguridad desde el 1 de enero de este año. En este momento esto provoca grandes problemas de control especialmente en las empresas pequeñas, porque no lo pueden pagar. Entonces, o rechazarán estas mercancías o las mezclarán con otras y eso causará algunos problemas. Por ello, se está pidiendo una evaluación de esas actividades en forma de informes anuales, análisis de empresas, que se podría incorporar eventualmente en los certificados ISO 9002. Las reglas están, ahora queda el control. Permítanme que mencione una última cuestión. Respecto al control, hemos de llegar a unos buenos acuerdos con los países de Europa Oriental, porque hasta el 1 de julio de 2001, o sea hasta dentro de un año y medio, no participarán en los tratados sobre esta materia. Esto les da una ventaja competitiva temporal. No es grave en sí, pero lo que deberíamos hacer especialmente es dar prioridad a los aspectos de seguridad en el transporte de mercancías por carretera, por ferrocarril y por vía navegable e incorporar esta parte del acervo comunitario lo más rápidamente posible y presentarla a los países candidatos a la adhesión. Señora Presidenta, en este Parlamento con razón se presta atención regularmente a la importancia de la seguridad en el transporte. Las cantidades crecientes de mercancías que pasan por Europa, conllevan riesgos de los que somos conscientes y a veces inconscientes, para el personal y para el entorno social. Las personas que tienen que manejar estos riesgos, deben cumplir por lo tanto unos altos requisitos. Las normas que para ello se han redactado en otra directiva, la 95/35/CE, parecen lo suficientemente adecuadas para aconsejar de forma razonable a las personas sobre la organización del transporte de mercancías peligrosas. Me alegro de que haya también un acuerdo con el Consejo sobre los requisitos mínimos para su examen, aunque hubiera preferido que se hubieran creado unas normas fijas y uniformes, de modo que los certificados fueran iguales desde el punto de vista internacional. Esto, no obstante, no fue posible. Por último, la enmienda que ha presentado el ponente, me parece más que lógica y, por lo tanto, la apoyo plenamente. Señor Presidente, señora Comisaria, estimados colegas, ante todo, quisiera felicitar a nuestro colega, el Sr. Koch, por sus informes, los cuales quizá sean informes técnicos, pero revisten una gran importancia para la seguridad. Deseo hacer solamente unas puntualizaciones. En primer lugar, quiero pedir a la Sra. Comisaria -y estoy seguro de que mi deseo cae en suelo fértil- que dedique una mayor atención a la cuestión de la seguridad, sea ésta en carretera, en ferrocarril o en las vías fluviales. Cuando veo que la primera enmienda de la Comisión fue presentada el 19 de marzo de 1998 y que nos estamos ocupando aún de esto -y a este respecto el Parlamento ha reaccionado con relativa rapidez- el período de tiempo es demasiado largo. Esto no es ahora culpa de la Comisión solamente, pero creo que debemos reaccionar con mayor rapidez y lograr una mayor armonización en este punto. El segundo punto también ha sido mencionado ya: las normas mínimas. Fundamentalmente, soy de la opinión de que en muchos ámbitos del transporte habría que aspirar a una mayor flexibilidad y a unas regulaciones elaboradas por los países. En el caso de la seguridad soy un tanto escéptico porque la seguridad en Suecia, por ejemplo, no se diferencia, en principio, de la seguridad en Alemania, en Italia o en Austria. Puedo vivir con estas normas mínimas, pero pido a la Comisión que haga un seguimiento real y cuidadoso de las cosas. Si este tipo de flexibilidad condujera en algunos países a regulaciones insuficientes, deberíamos emprender una armonización ulterior. El tercer punto ha sido mencionado también: igual que nuestro colega, el Sr. Rack, procedo de un país de tránsito en el que esta cuestión desempeña un papel especial. No queremos empeorar las condiciones de la competencia de manera unilateral para algunos países y mejorarlas para países como Austria u otros países de tránsito. Pero creo que todos debemos hacer todo lo posible para restringir el transporte de mercancías peligrosas y, por cierto, en todos los países, sean países de tránsito o no. . Señor Presidente, en primer lugar quiero felicitar al ponente, Sr. Koch, por su magnífico trabajo y por su positiva colaboración con la Comisión a la hora de mejorar los textos, de presentar este informe y esta propuesta; al final, sólo hay una enmienda relativa a los requisitos del examen de aptitud de los consejeros de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, ferrocarril o vía navegable. Entendemos que es importante la colaboración, el trabajo en común por parte de las dos instituciones -Parlamento y Comisión- y que la colaboración que existe con la Comisión de Política Regional, y concretamente con el grupo de transportes, es magnífica. La posición común incluye prácticamente todas las enmiendas aceptadas por la Comisión, armoniza los requisitos mínimos de los exámenes de los consejeros de seguridad y, en segunda lectura, podemos aceptar la enmienda sobre la fecha propuesta, mucho más realista que la planteada en principio por la Comisión, teniendo en cuenta que ya llevamos varios años debatiendo sobre esta cuestión. Brevísimamente, quiero agradecer también la intervención de los distintos diputados y decirles a sus Señorías que la seguridad es una prioridad de la Comisión en el ámbito de los transportes. Y como muy bien ha dicho el Sr. Simpson, nunca se puede dar por sentado o por adquirido o por culminado el proceso. El proceso de incrementar los márgenes, las garantías de seguridad en los transportes es un proceso que hay que ir mejorando día a día. En ese sentido, quiero referirme también muy brevemente a los problemas de los túneles, a que han hecho referencia los Sres. Rack y Swoboda, que, indudablemente, en el caso de Austria, es un asunto muy sensible, por lo que hay que hacer esfuerzos para ver cómo incrementar su seguridad. En uno de los grandes accidentes ocurridos últimamente, la mercancía transportada no era en sí peligrosa. La margarina y unos kilos de pintura que, en principio, no planteaban riesgos, provocaron una verdadera catástrofe. Por lo tanto, hay que ver cómo se pueden afinar todavía más las exigencias que permitan garantizar un máximo de seguridad. Por último, quisiera decir que hay que contemplar la seguridad en todos los tipos de transporte. Esta semana celebraremos aquí un debate para hablar de la seguridad del transporte marítimo, debido a la catástrofe del Erika, y tendremos que discutir, a lo largo de este año, sobre los objetivos, en materia de seguridad, del transporte aéreo. Pero quiero decir, Señorías, que la seguridad es un objetivo prioritario de la Comisión. Como diré en el debate sobre el Erika, no esperamos a que haya una catástrofe para volcarnos sobre el aspecto de la seguridad, sino que trabajamos en ello al margen de esas circunstancias, que lo único que hacen es mostrar la urgencia de una respuesta eficaz a ese tipo de problemas. Quiero reiterar mi agradecimiento a todos los que han intervenido y muy especialmente al ponente, Sr. Koch. El debate queda cerrado. La votación tendrá lugar mañana a las 12.00 horas. Transporte de mercancías peligrosas por carretera De conformidad con el orden del día se procede al debate del informe (A5-0104/1999) del Sr. Koch, en nombre de la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo, sobre una propuesta de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo (COM(1999) 158 - C5-0004/1999 - 1999/0083(COD)) por la que se modifica la Directiva 94/55/CE sobre la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros con respecto al transporte de mercancías peligrosas por carretera. Señor Presidente, distinguida señora Comisaria, estimados colegas, la directiva relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros sobre el transporte de mercancías peligrosas por carretera, que entró en vigor el 1 de enero de 1997, contiene algunas disposiciones transitorias cuya vigencia está sometida a plazo y se encuentra vinculada a la conclusión de determinados trabajos de normalización del CEN, es decir, del Comité Europeo de Normalización. Ahora bien, algunos aplazamientos que se han producido en los trabajos del CEN están originando problemas a la hora de la aplicación de esta directiva. En especial, no es posible adaptar los anexos de acuerdo con el desarrollo técnico e industrial. Lamento esto, pues debemos actuar porque otros no han realizado su trabajo. En este sentido acepto la presente propuesta, que hoy se somete a debate, sobre la modificación de la Directiva 94/55/CE. La inactividad de la Unión Europea obligaría a los Estados miembros a modificar sus normas jurídicas intraestatales para un corto período de tiempo, en concreto, hasta la conclusión de los trabajos del CEN, lo cual origina costes e inseguridades innecesarios. Por consiguiente, la modificación de la directiva, que figura hoy en el orden del día, no produce ningún cambio en la armonización del transporte de mercancías peligrosas que se está llevando a cabo en la Comunidad. Prorroga únicamente algunas disposiciones transitorias mediante el aplazamiento de los límites temporales, no suprime más disposiciones específicas y regula los procedimientos para a) los transportes ad hoc de mercancías peligrosas, así como para b) la aprobación de disposiciones nacionales menos rigurosas, en especial en el caso del transporte de cantidades muy pequeñas de mercancías peligrosas en territorios localmente muy delimitados. De esta suerte la modificación de la directiva se hace completamente en el sentido de la subsidiariedad; los Estados miembros adquieren más facultades. La Comisión de la UE decide si los Estados miembros pueden dictar determinadas disposiciones propias. A este respecto está asistida, de acuerdo con el procedimiento normativo, por un Comité de expertos en materia de transporte de mercancías peligrosas. Las modalidades de ejercicio de estas facultades de ejecución transferidas a la Comisión fueron reguladas por vez primera por acuerdo del Consejo de junio de 1999. La propuesta de modificación de la directiva relativa al transporte de mercancías peligrosas por carretera, que hoy se halla sometida a debate, data de mayo de 1999 y, en consecuencia, no ha podido valerse todavía del actual procedimiento de comitología. Las enmiendas que se han presentado y que han sido aprobadas por unanimidad en la comisión se refieren precisamente en dos casos a este modificado procedimiento de comitología. Quisiéramos asegurar que se aluda ya a esto en los considerandos y que el plazo, imprecisamente formulado, dentro del cual el Consejo ha de adoptar una decisión, se fije en tres meses como máximo. Por lo demás se alude también a la necesidad de una mayor transparencia. Otra enmienda permite a los Estados miembros establecer exigencias más estrictas, en especial para los tanques al vacío, cuando el trabajo o el transporte se hayan de realizar preferentemente a temperaturas considerablemente inferiores a los 20 grados bajo cero. Esto interesa especialmente a las regiones del norte de Europa. Una última enmienda va encaminada a propiciar que se siga autorizando la utilización de los tanques y vehículos cisterna que hayan entrado en uso entre el 1 de enero de 1997 y la entrada en vigor de esta directiva, si su construcción y mantenimiento se ajustan a lo dispuesto. Consciente también de que esto no es más que un pequeño paso hacia una mayor seguridad, les pido a ustedes su conformidad para el presente informe. Señor Presidente, señorías, feliz Año Nuevo y feliz Milenio. Intervengo por primera vez en una sesión plenaria, de manera que esto es emocionante, un poco como el primer amor, sólo que el primer amor duró más de dos minutos. Quisiera comentar brevemente la propuesta presentada por la Comisión que modificará la directiva en vigor sobre el transporte de mercancías peligrosas por carretera. Es bueno que se adopte esta directiva ahora porque, de lo contrario, los Estados miembros se verían obligados a modificar sus legislaciones nacionales para un plazo muy breve, para un período de transición, cosa que, a su vez, sólo originaría costes innecesarios y aumentaría una vez más los quebraderos de cabeza de los ciudadanos frente a la burocracia de la UE. Sin embargo, la propuesta de la Comisión no ha tomado en cuenta todos los factores como, por ejemplo, el frío clima de las regiones septentrionales. Así pues, propuse algunas enmiendas al espléndido informe de mi colega, el Sr. Koch, que fueron aprobadas por nuestra comisión parlamentaria. Mis enmiendas se refieren a la resistencia a las bajas temperaturas de los depósitos de transporte de estas mercancías peligrosas. De acuerdo con la propuesta de la Comisión, hubiera bastado una resistencia a los 20 grados bajo cero; en las playas del Mediterráneo es difícil imaginarse que en Laponia se den temperaturas considerablemente más bajas. También en Laponia se apoya a la UE, así que acordémonos de ellos. Por lo tanto, he propuesto que se descienda el límite de resistencia a los 40 grados bajo cero. Esto sería verdaderamente necesario para que el nivel de seguridad se mantenga en las regiones septentrionales. Espero que mi propuesta sea tomada en cuenta en la votación de mañana. Señor Presidente, si me lo permite, quisiera manifestarle ante todo mi respeto por la forma en que usted ha llevado a cabo el ágil cambio en la Presidencia durante el debate. Lo he encontrado magnífico. Entro en el tema: creo que los ciudadanos de Europa pueden confiar en que lo que se transporta en Europa por carretera, por ferrocarril o por las vías navegables se transporta con toda la seguridad posible, aun siendo mercancías peligrosas. Esta directiva es una contribución a ello. Lo que estamos haciendo hoy constituye un escándalo. El ponente, Sr. Koch, al que damos las gracias por el trabajo que ha llevado a cabo, ha aludido a que en el fondo todo podría estar más avanzado si no existiera esta demora de los CEN que son muy lentos en la elaboración y en la adaptación de la directiva. Por esta razón, no nos queda más que esperar -y deberíamos decidir esto en esta semana- que en el 2001 dispongamos, por fin, de regulaciones comunitarias para el transporte de mercancías peligrosas por carretera, de suerte que en este punto tengamos un poco de seguridad jurídica y también un poco más de seguridad en nuestras carreteras. Señora Comisaria, señor Presidente, en primer lugar deseo dar las gracias al Sr. Koch por su informe, que juzgo excelente y al que tampoco deseo añadir mucho. En esta ocasión sólo quisiera indicar que no sólo en la India, de donde acabo de llegar, sino también en la UE el transporte de mercancías peligrosas sigue planteando grandes problemas. No tenemos más que pensar en el grave accidente registrado en el túnel del Mont Blanc hace aproximadamente un año; también el accidente del túnel del Tauern tiene que ser citado en este contexto. Observamos que allí donde existen dificultades naturales -niebla, tormentas, frío- y, sobre todo, en los puertos de montaña en los Alpes, se pueden tener todavía grandes problemas de esta especie. En general, soy partidario de que las mercancías peligrosas se desplacen más al ferrocarril. A este respecto, a la hora de planificar futuras vías -ferrocarriles o también autopistas- es preciso prever la solución correcta para el futuro. Pensemos en el túnel de base del Brennero que aún no ha sido discutido con profundidad. En este contexto quisiera también indicar, y pido a la Comisión que tome esto en serio, que la problemática del transporte se cuenta entre las cuestiones clave de la UE. Tenemos que hablar con mayor intensidad y frecuencia sobre evitación de transporte, sobre desplazamiento del transporte pesado al ferrocarril, sobre road pricing y privatización del ferrocarril, a fin de mejorar la funcionalidad. Cuando se piensa que la ampliación hacia el Este planteará algunos problemas más, se nos hace patente a todos que la credibilidad de la UE en el futuro se medirá también por el hecho de si logramos regular el transporte y cómo lo hacemos. Señor Presidente, el informe que estamos tratando no representa grandes cambios. La mayoría de las enmiendas son exclusivamente de carácter técnico. Sin embargo, vale la pena subrayar que esta clase de decisiones es provechosa desde el punto de vista medioambiental y porque crea mejores condiciones para el funcionamiento del mercado interior. En la UE se transportan grandes cantidades de mercancías peligrosas por carreteras, por ferrocarriles y por mar. Se necesitan normas que regulen este transporte. Sector tras sector está siendo regulado por normas mínimas que obligan a los Estados miembros. Esto es extraordinariamente provechoso y doy las gracias al ponente Koch por el trabajo realizado en relación con esta materia. Esto también es importante en cuanto a las condiciones para el mercado interior. Para que el mercado de transportes común realmente funcione no sólo es importante que existan reglas, sino que también esas reglas, en la medida de lo posible, sean comunes. Finalmente quisiera comentar una tercera cosa que también es importante, esto es, una enmienda presentada por el diputado Ari Vatanen. Las condiciones de los Estados miembros difieren entre sí en muchos aspectos. Mediante la aprobación de esta enmienda tomamos en consideración el hecho de que en la zona norte puede hacer mucho frío. Esto hace necesario también tener en cuenta que este frío influye en los materiales y envases. Señor Presidente, tenemos que ser flexibles a la hora de dictar normas. Tengo la esperanza de que la Comisión acepte esta enmienda. Señor Presidente, no solo quiero dar las gracias a nuestro colega, el Sr. Koch, sino también a la Vicepresidenta de la Comisión por haberse pronunciado con tanta claridad y sin equívocos a favor de la seguridad en el ámbito del transporte y a favor de la prioridad de la seguridad. El Sr. Koch ha redactado su buen informe porque en el CEN y también en el marco de la Comisión de Economía de las Naciones Unidas no se ha hecho el trabajo de manera tan expeditiva. Quisiera preguntar a la Vicepresidenta si nos puede decir hoy cómo están las cosas en lo que respecta a los esfuerzos de armonización de estas dos organizaciones y si la UE tiene la posibilidad de acelerar los esfuerzos de armonización con arreglo a los principios más simples posibles. Porque está claro que aunque en el seno de la Unión Europea adoptemos una regulación excelente, el transporte no se detiene en las fronteras sino que va más allá de éstas. Por esta razón son convenientes, sin duda, unas regulaciones amplias, es decir, de ámbito regional. Si la Sra. Comisaria no puede hacer esto hoy, ¿estaría dispuesta a hacer llegar por escrito a la comisión el estado de cosas y el estado de las negociaciones entre el CEN y la Comisión de Economía? . Señor Presidente, de nuevo reitero mi felicitación al Sr. Koch por su trabajo en este otro informe, que de alguna manera viene a completar el debate que tuvimos en el mes de octubre sobre el transporte por ferrocarril. Todos lamentamos que el Comité Europeo de Normalización (CEN) no haya sido capaz de llevar a cabo en el tiempo requerido la modificación de disposiciones necesaria para una armonización adecuada en el ámbito de la Unión Europea. Este debate y la modificación de la directiva actualmente en vigor nos permiten incorporar hechos diferenciales que hablan de la diversidad de nuestra Europa. Hace un momento el Sr. Vatanen nos hablaba de temperaturas inferiores, no ya a los 20 grados bajo cero, sino a los 40 grados bajo cero. Por supuesto aceptamos esa enmienda, tiene toda la razón, y creo que hay que incorporar circunstancias concretas que hablan de la variedad climática de la Unión Europea, que se traduce a veces en especificidades y en requisitos concretos a la hora de contemplar normalizaciones o caracterizaciones de tipo técnico. Quiero decir, respecto a lo manifestado por el Sr. Swoboda en cuanto a la actividad del CEN, que estamos urgiéndoles a que aceleren al máximo su trabajo porque sería dramático que, a pesar del nuevo plazo, nos encontráramos dentro de un año y pico ante las mismas dificultades por no haberlo concluido. Por último, señor Presidente, ya han sido señalados los problemas fundamentales que justifican esta modificación de la directiva, nos hemos referido al retraso del CEN, a la modificación de algunas disposiciones, a la coherencia entre el texto de la directiva y el contenido de los anexos, a la necesidad de aportar una mayor precisión. Todas las aportaciones de la comisión parlamentaria y del ponente, Sr. Koch, que se han traducido en distintas enmiendas, concretamente en cuatro, son recogidas por la Comisión. Aceptamos, pues, las cuatro enmiendas que nos han sido propuestas. El debate queda cerrado. La votación tendrá lugar mañana a las 12.00 horas. Coordinación Fondos estructurales/Fondo de Cohesión . De conformidad con el orden del día se procede al debate del informe (A5-0108/1999) de la Sra. Schroedter, en nombre de la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo, sobre la Comunicación de la Comisión relativa a los Fondos estructurales y su coordinación con el Fondo de Cohesión: directrices para los programas del período 2000-2006 (COM(1999)344 - C5-0122/1999- 1999/2127(COS)). Señor Presidente, señora Comisaria, ¡ah! el Sr. Comisario se encuentra aquí, había creído que usted no vendría. Bienvenido a este Parlamento. Estimados colegas, no podemos ignorar que las ganancias del mercado interior europeo se concentran en los países ricos y que incluso en éstos no benefician a todos los sectores de la población. ¿Cuánto tiempo vamos a seguir aceptando esta tendencia que se encamina hacia la separación creciente entre regiones ricas y regiones pobres? Mientras que en el Quinto Informe sobre la situación de las regiones el desempleo en las regiones pobres era siete veces más alto que en las regiones ricas, el Sexto informe habla ya de un desempleo ocho veces mayor, aunque los recursos de los Fondos estructurales europeos fluyen hacia esas regiones. Por consiguiente, a nadie sorprende, naturalmente, que a la vista del nuevo reglamento sobre los Fondos estructurales se haga ya explícita la exigencia de que se empleen con mas eficacia y de manera más concentrada los recursos en los objetivos europeos del aumento del nivel de empleo y del desarrollo sostenible, por nombrar sólo algunos de ellos. El Parlamento y, sobre todo, los Estados miembros han exigido masivamente mejoras. Pero esto cayó rápidamente en el olvido cuando la Comisión quiso desarrollar el nuevo instrumento para este fin, las directrices, y pretendió aportar más obligatoriedad a la demanda de más eficiencia, concentración y simplificación administrativa en la utilización de los Fondos estructurales europeos. Entonces los gobiernos de los Estados miembros invocaron el principio de subsidiariedad y reclamaron, sin más, la transferencia del dinero. De la Cumbre de Berlín de 1999 no quedó más que el carácter indicativo de las directrices. Sin embargo, éste obliga, al menos, a la Comisión a autorizar únicamente los programas con los que se puedan alcanzar realmente los objetivos europeos. Aunque también abrigo dudas acerca de que este instrumento indicativo baste realmente para lograr la eficacia y la concentración y a hacer realidad los objetivos europeos, también es un hecho que las directrices desempeñarán un papel central en las negociaciones sobre el concepto comunitario de fomento. Si se quiere tomar en serio el plano europeo, éstas tienen que ser tomas también en serio. El Parlamento no tuvo la posibilidad de entrar en el contenido de las directrices, pues fue consultado cuando hacía tiempo que había concluido el período de legislatura. Ahora, cuando las fases de la programación están muy avanzadas, apenas tiene sentido recuperar todo desde atrás. Por esta razón me concentro en mi informe, de acuerdo con la comisión, en el carácter estratégico del instrumento. En primer lugar: el informe analiza el efecto del instrumento como tal. En segundo lugar: desvela las deficiencias del documento de la Comisión. Así, por ejemplo, en la parte central de los fondos estructurales se ha olvidado, sin más, el partenariado. En vano se busca en el documento el principio central, que insta a los Estados miembros los programas se elaboren in situ junto con los ayuntamientos y regiones, y también con los actores locales, asociaciones económicas y sociales, ONG, sindicatos, asociaciones empresariales, asociaciones de mujeres, iniciativas ciudadanas e iniciativas por el empleo. Hasta hoy no se ha dado todavía respuesta a la pregunta de por qué esto se ha olvidado. En este punto el parlamento plantea exigencias centrales. Espera de la Comisión que apruebe solamente los programas que hayan surgido de esa relación de partenariado. Me maravilla, estimados colegas del Grupo conservador, toparme de repente a lo largo de esta noche con enmiendas que pretenden suprimir el planteamiento descentralizado. No puedo menos de decirles que vayan con esto a sus regiones y expliquen a sus electoras y electores por qué en las regiones no se va a aplicar el principio europeo de la descentralización. Les puedo decir que no saldrán de allí sin ser trasquilados. No puede ser que acordemos aquí los principios y que luego, cuando se trata de llevarlos a la práctica, cada cual haga lo que le plazca. Permítanme a este respecto un comentario al margen dirigido al gobierno de mi país, puesto que quiere ignorar, sin más, la política municipal horizontal en lo que respecta a la protección del medio ambiente y cree que no tiene que levar a la práctica la línea FFH. Considero correcto que la Comisión se mantenga estricta. Con esto enlazo con el último punto. Las directrices deben ser un barómetro concreto de si el artículo 1 del reglamento se lleva a la práctica realmente. Espero de la Comisión que las directrices, que muestran realmente suficiente flexibilidad, sean de hecho la vara de medir de las negociaciones. Nosotros representamos la posición europea. Esto significa que la autosostenibilidad de la política de transportes debe ser tomada en cuenta en las subvenciones de la misma manera que la participación de las mujeres así como también el hecho de que cada programa ha de prever también la subvención global, de suerte que de esta manera sea posible que haya un desarrollo urbano sostenible y que haya también realmente proyectos modelo en el espacio rural. Espero que éstos sean los resultados de las ideas comunitarias de fomento y que ustedes no se dobleguen de nuevo en este punto. Efectivamente ¿cómo vamos a lograr que descienda la tasa de desempleo, si volvemos a aguardar, si intentamos autoengañarnos de nuevo? No podemos aguardar. Son los últimos años en que podemos poner en práctica la política estructural europea con estas elevadas proporciones financieras. Luego se agregarán muchos países y entonces deberemos crear, en todo caso, estructuras mucho mejores, más eficientes y más concentradas. Y este no es más que el comienzo. Por esta razón espero de la Comisión que tome en serio las exigencias del Parlamento en las negociaciones y que en este punto lleve a la práctica la posición europea dando así una oportunidad a una política regional progresista. Señor Presidente, me es particularmente grato que mi primera intervención en el Parlamento Europeo toque una cuestión que se ha considerado de la máxima importancia para la parte del Reino Unido que represento en este Parlamento, a saber, Gales. Como usted sabe, a una parte importante de Gales se le ha dado el estatus de Objetivo I dentro del programa de los Fondos Estructurales. Es bastante evidente que muchas personas de Gales confían en el programa de Fondos Estructurales Europeos para solventar algunas de las grandes dificultades que sin duda están atravesando. Podemos apreciar el aumento de la pobreza en Gales, sobre todo desde 1997. Se ha ensanchado el abismo entre ricos y pobres. Así, confiamos que con el programa de Fondos Estructurales no sólo se reestructure la industria, sino también que mejore el conjunto de la base económica del Principado. Sin embargo, lo que nos es extremadamente perjudicial es la creencia de que de la concesión de Fondos Estructurales es algo que ha sido, en cierto sentido, un logro del gobierno. Tristemente, es sólo un reconocimiento de las grandes dificultades que está atravesando Gales. Esta es la razón por la que quiero subrayar algunas cuestiones que creo que la Comisión debe tener en primer plano. Contamos con que la Comisión tenga en cuenta los puntos relacionados con la adicionalidad. Estamos descontentos con el hecho de que esas cifras parecen haber sido de alguna manera ocultadas dentro del conjunto de las cifras del Reino Unido. Contamos con que la Comisión también asegure que existen fondos ajustados a los proyectos. Contamos con ello para desafiar al Gobierno del Reino Unido, para asegurar que el sector privado, que seguramente constituye el mayor objetivo del gasto de los Fondos Estructurales, se implica en la planificación. Por último, pedimos que la Comisión asegure que el dinero de los Fondos Estructurales se gasta de forma transparente. En este Parlamento hay demasiadas cosas que no son transparentes. Este es un asunto que propiciará la amistad de la Comisión y Gales. Señor Presidente, nuestra comisión trata estos asuntos desde muy diversos puntos de vista, y, en primer lugar, hablaré desde el punto de vista de la investigación. Consideramos que es muy positivo que el ponente de opinión haya incorporado a sus propias conclusiones la propuesta de nuestra comisión sobre la necesidad de que, en los países incluidos en la cohesión, se amplíe la infraestructura de la investigación emplazando a las Escuelas Superiores y otros centros de formación de tal modo, que presten un mejor servicio a los habitantes de las zonas menos desarrolladas y faciliten la permanencia de las personas cualificadas en sus zonas de origen. Esto es posible mediante la adopción de medidas por parte de las administraciones públicas, y este método de esparcimiento territorial en la ubicación de la Enseñanza Superior es, sin duda alguna, una política eficiente para nivelar el desarrollo. Otro asunto al que quisimos prestar nuestra atención, sobre todo desde el punto de vista de la política industrial, es que hubiéramos querido que, a la hora de planificar la coordinación del Fondo de Cohesión y de los Fondos Estructurales, la Comisión hubiese tomado más en cuenta los efectos del crecimiento de los servicios, del comercio electrónico y del uso de internet. Antes la pobreza y la riqueza dependían de las estructuras de las actividades económicas. Las regiones ricas eran las que contaban con mayor número de puestos de trabajo en el sector industrial, pero hoy en día estas zonas pueden llegar a significar una carga y a ser incluso pobres, y, en tal caso, deben realizarse nuevas inversiones en los sectores llamados de producción informática y de producción de servicios, puesto que se trata de los sectores del futuro. Este aspecto no ha sido tomado lo suficientemente en cuenta por la comisión encargada de elaborar el informe, así que, en nombre de la Comisión de Industria, llamo la atención de la Comisión sobre este asunto. Por último, hubiéramos deseado, en nuestra calidad de Comisión de Energía, que se hubiese resaltado más la necesidad de subvencionar las energías renovables con el Fondo de Cohesión y con los Fondos estructurales, y así se hubiese podido incrementar, aplicando la coordinación de ambos Fondos, el uso de las energías renovables, de manera que la carencia de recursos financieros del programa energético se hubiese visto compensada mediante la concesión de estas considerables ayudas económicas. Señor Presidente, quisiera expresar mi profundo agradecimiento al Sr. Schroedter por su contribución a esta cuestión y por explicar a los colegas que estoy hablando en nombre de mi colega, el Sr. Flautre, que lo sucedió en la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales pero que por desgracia está enfermo. Me gustaría que la gente prestara atención a las Enmiendas Números 1 y 2 acordadas por la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales que, sin embargo, han sido rechazadas por la Comisión de Política Regional, Transporte y Turismo. Estas enmiendas versan sobre la economía social y sobre la necesidad de proporcionar capital riesgo social y de apoyar planes de financiación local para desarrollar oportunidades de empleo y fortalecer la cohesión social. El Parlamento consideró en el pasado la economía social como un importante proveedor potencial de empleo. Estas enmiendas también concuerdan con la idea de este Parlamento de que la exclusión social es una cuestión grave que requiere una acción constructiva. Esperamos que los que estén considerando rechazar estas enmiendas ofrezcan al Parlamento y a los ciudadanos de sus países que buscan empleo razones muy poderosas para hacerlo. El Sr. Flautre subrayó en su informe un área en la que la coordinación brilla por su ausencia, aunque se necesita imperiosamente. Las propuestas de la Comisión hacen referencia a los cuatro pilares de la estrategia del empleo y a los cinco campos de acción del Fondo Social Europeo. Pero debemos lamentar sobre todo la ausencia de directrices específicas, debido a que la idea de vincular la ayuda del Fondo Social a la estrategia de empleo se llevará a la práctica por primera vez en el programa 2000-2006. Podría decirse que la omisión sugiere que la Comisión tampoco tiene idea del modo de proporcionar la máxima coordinación entre la ayuda del Fondo Social Europeo, sujeta a revisión tras tres años y medio, y los planes anuales de empleo de los Estados Miembros. Esperamos que la Comisión nos pueda asegurar que se trata de un descuido que está remediando de modo constructivo. . Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, la propuesta presentada por la Comisión, cumpliendo el mandato que tiene, es un punto de partida razonable para la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural. Pero a mí me gustaría resaltar aquí que este punto de partida nos indica los desafíos ante los que nos encontramos: mantener la población en las zonas rurales, ante los cambios que se están produciendo en todo tipo de actividades económicas debido a la creciente pérdida de peso del sector agrícola entre las diversas fuentes de renta de la sociedad rural. Esto, unido a las deficiencias en las redes de infraestructuras y servicios, y a una oferta de empleo generalmente muy escasa y a lo sumo estacional y poco diversificada, acentúan el éxodo de las zonas rurales. Las consecuencias no se hacen esperar. Son los jóvenes los que desaparecen, los que adquieren formación y encuentran empleo fuera de las zonas rurales, lo cual incide desfavorablemente en estas mismas zonas. Esta falta de infraestructuras es un obstáculo también para la implantación de empresas y para la creación de empleos. Hay que tener en cuenta que el espacio rural representa casi las cuatro quintas partes del territorio de la Unión Europea. La agricultura solamente proporciona un 5,5% del empleo de esta misma Unión. Además, las tres cuartas partes de nuestros agricultores lo son a tiempo parcial y necesitan complementos eficaces a sus rentas. Por esta razón, uno de los objetivos más importantes y trascendentales que deberíamos fijarnos en la Unión Europea es desarrollar esfuerzos para crear nuevos puestos de trabajo en las zonas rurales, fuera del sector agrario, en sectores como el turismo rural, el deporte, la cultura, la recuperación de patrimonio, la implantación, la transformación de empresas, las nuevas tecnologías, los servicios, etc. No obstante, si bien el papel de la agricultura no es exclusivo, sigue siendo esencial no solamente para evitar la desintegración económica y social de las zonas rurales y la creación de otras ciudades fantasma, sino también porque los agricultores desempeñan un papel fundamental en la gestión del territorio, en la preservación de la biodiversidad y en la protección del medio ambiente. Por lo tanto, defendemos el establecimiento de una política agrícola y de desarrollo rural coherente con los objetivos que hemos marcado y que las zonas rurales, en los albores del siglo XXI, deben ser competitivas y multifuncionales, tanto en el aspecto agrícola como abriéndose a la diversidad de actividades no agrícolas. Es importante primar criterios generales de ordenación del territorio y de equilibrio poblacional, y tener en cuenta las conclusiones a las que la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural ha llegado en cinco aspectos fundamentales, que han sido recogidos solamente en parte por la Comisión de Transportes, Política Regional y Turismo en sus puntos 16 y 17. Concluyendo, yo pediría a la Comisión que estos cinco puntos sean tenidos en cuenta a la hora de establecer las conclusiones de los cuatro pilares porque entiendo que, para la Unión Europea, la fijación de la población en el medio rural debe ser uno de los objetivos prioritarios. Señor Presidente, señor Comisario, queridos colegas, yo quisiera empezar mi intervención agradeciendo el trabajo que ha hecho la Sra. Schroedter, ponente. Creo que es un trabajo muy bien realizado. Y además, también le quiero agradecer su voluntad de diálogo con el resto de los grupos políticos a la hora de llegar a fórmulas de compromiso ante esa avalancha de enmiendas, quizás más de las que se esperaban, pero que realmente responden a la importancia del informe del que estamos hablando. Para nosotros es importante que las conclusiones que se aprueben en este Parlamento sean tenidas en cuenta por la Comisión, como mínimo en su espíritu, porque a la altura en que estamos pudiera parecer que estamos haciendo aquí un ejercicio inútil, puramente retórico. Pero la verdad es que nosotros creemos, y eso se refleja también en la letra de las conclusiones, que la Comisión debe tener en cuenta lo que se apruebe en este Parlamento, fundamentalmente de cara a la revisión de estas directrices a mitad de período. En nuestras enmiendas hemos fijado la importancia que para nosotros tiene el que se produzcan las necesarias sinergias entre los Fondos estructurales, el Fondo de Cohesión y las iniciativas comunitarias, de forma que su aplicación se vea reflejada de manera óptima, de la manera más rentable, en la progresiva eliminación de desigualdades entre regiones y en la creación de puestos de trabajo que, en definitiva, son los dos propósitos fundamentales de los fondos de los que estamos hablando. Y para conseguir un impulso más rápido y eficaz en la consecución de estos objetivos, creemos que es preciso que participen en esta iniciativa los generadores de empleo, los verdaderos emprendedores y los que de verdad garantizan las nuevas fuentes de empleo, que son los empresarios. Sobre todo los pequeños y medianos empresarios tienen que participar en la distribución de estos fondos. Si no es así, si los empresarios se sienten marginados, si los empresarios no pueden participar, no digo ya solamente en la gestión, sino en la recepción de estos fondos, habremos perdido una oportunidad de alcanzar nuestros objetivos de manera más rápida. También, para conseguir nuestros objetivos, para conseguir superar las desigualdades entre regiones y buscar fuentes de empleo es importante apostar decididamente por las nuevas tecnologías, por las redes de transportes y de comunicaciones y por las energías renovables. Y todo ello -insisto- con la participación de la empresa privada que, uniendo sus esfuerzos al de las administraciones públicas, complementándose y nunca obstruyéndose o excluyéndose, es la que creará riqueza social y puestos de trabajo. Señor Presidente, es de mi incumbencia recordar a mi colega el Sr. Evans la razón por la que Gales ha logrado en realidad el estatus de Objetivo I. Se debe a las desacreditadas políticas de su propio Partido Conservador. Déjenme recordarle también que cuando el líder de su partido, el Sr. Hague, fue Secretario de Estado para Gales violó todos los artículos del libro de adicionalidad, algo que propició una severa carta del Comisario Wulf-Mathies en torno a los requisitos regulatorios. Puedo decirle que el Gobierno Británico es consciente de los requisitos regulatorios de la adicionalidad del Objetivo I. Sugiero que el Sr. Evans vuelva a leer el reglamento. Mi Grupo ha hecho importantes enmiendas a los dos informes que se debaten hoy. Quiero que nos centremos en el importante papel que desempeñan las directrices. El objetivo es proporcionar un marco y una herramienta para apoyar y mejorar la regeneración económica, para conseguir el uso más eficaz de los recursos con los apoyos más amplios y para reconducir estas regiones al camino de la recuperación y el desarrollo sostenido de modo que a la larga salgan del sistema de respiración asistida regional. Es importante identificar las capacidades y el potencial de nuestras regiones en el sector de alta tecnología. Esto es particularmente importante a la luz de los informes en los medios que sugieren que Europa está perdiendo rápidamente terreno ante los EEUU en lo que respecta al crecimiento de las industrias de alta tecnología en el futuro. El funcionamiento de la ronda anterior de programas es también muy instructiva porque nos sugiere qué es lo que las directrices no deben producir. No deben crear capas de burocracia y papeleos adicionales. No deben cambiar las prioridades y las políticas mientras se está desarrollando el proyecto, algo que produce inevitables retrasos y gastos inferiores a los previstos, sobre todo a la luz de los nuevos requisitos presupuestarios. La ejecución y funcionamiento de las directrices no puede dejarse a la interpretación personal de uno u otro departamento, ni de la Comisión ni del funcionariado. Debe existir coherencia interna en la dirección de la Comisión al tiempo que se respetan los aspectos específicamente regionales y locales de los programas de la Comisión. La conclusión es que debemos hacer hincapié en que las directrices sean generales, claras y flexibles de modo que puedan ayudar a los gestores de los programas y a los usuarios de los fondos y sacar el máximo potencial de nuestros nuevos campos de regeneración. Si podemos inculcar un espíritu de actividad empresarial en nuestras regiones pobres y estructuralmente débiles, las situaremos a la larga en el camino de atraer la confianza de los inversores, algo que será la clave del éxito futuro. Es así como vamos a juzgar el éxito de esas directrices: dependiendo de si las políticas regionales de la UE, con directrices buenas, sólidas y capacitadoras, pueden abrir nuevas oportunidades y permitir a nuestras regiones pobres y estructuralmente débiles desempeñar plenamente su papel en el crecimiento y la prosperidad de la UE. Señor Presidente, señor Comisario, distinguidos colegas, quisiera dar las gracias a la Sra. Schroedter por su buen informe; ella se ha aplicado de lleno al asunto y ha tomado muy bien en cuenta, durante el trabajo de la comisión parlamentaria, muchas modificaciones que se hicieron en este informe. La Sra. ponente del informe también ha constatado, con toda razón, que el Parlamento no ha sido escuchado a tiempo en cuanto a las directrices. Ahora nos encontramos seriamente retrasados en esta cuestión. De todos modos, es de esperar que las conclusiones del Parlamento sirvan de ayuda a la hora de revisar los programas a la mitad del período y en la ejecución práctica de los mismos. Si tenemos en cuenta la fase del período que vivimos, el informe se ha ido ampliando demasiado durante su elaboración. En el informe se han incluido asuntos específicos y algunas otras cuestiones que habían estado ya presentes en informes anteriores. En esta fase, lo más importante es concentrarse en examinar los modos de encauzar la política regional de la Unión a través de este proceso, recordando que el objetivo es reducir las desigualdades entre las regiones. Nuestro Grupo destaca el principio de subsidiariedad: la responsabilidad de los Estados miembros y la importancia de los agentes locales en la elaboración y ejecución de los programas. Es de una importancia fundamental que las pequeñas y medianas empresas participen en la planificación y en la realización de los programas. Nuestro Grupo también considera muy importante que se tomen mejor en cuenta los territorios de ultramar y las zonas periféricas, y queremos que se incremente la interacción entre las ciudades y las zonas rurales. Nosotros rechazamos la exagerada tutela de las administraciones centrales de los Estados miembros y de la Unión, y exigimos que se reduzca la burocracia que se ha infiltrado en los procesos de elaboración y de ejecución de los programas. La eficacia de los proyectos realizados con subvenciones de la Unión se ha visto mermada, con demasiada frecuencia, a causa de la lentitud en la toma de decisiones y de la complejidad de los procedimientos administrativos. A menudo se han concedido fondos para proyectos que no han dejado ningún beneficio permanente en la zona de realización. Hay que conseguir que los proyectos sean más eficaces, flexibles y productivos. Con ocasión de la elaboración de este informe, también ha resultado muy interesante mantener un debate sobre la política regional de la Unión a nivel general. Era la primera vez que los nuevos diputados participábamos en un debate similar, y se trata de un proceso sumamente interesante. Este informe es estupendo y cuenta con el apoyo de nuestro Grupo. Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, como prueba de que este Parlamento aún no ha superado la fase de institución consultiva y subordinada, el excelente informe de mi colega de Grupo Elisabeth Schroedter no ha podido llegar al Pleno, porque los planes de desarrollo regional para el período 2000-2006 de los territorios de objetivo 1 ya llevan varios meses en los gabinetes de la Comisión. Teniendo todo esto en cuenta, debemos, en todo caso, exigir, a partir de esta Asamblea que, antes de que se aprueben los marcos comunitarios de apoyo para el período citado, se los estudie y se los someta a debate en esta Asamblea a la luz precisamente de las orientaciones que hoy presentamos, pues consideramos muy especial su capacidad para crear puestos de trabajo en los territorios más pobres o menos desarrollados, con lo que contribuiremos a modificar las tendencias negativas a la desigualdad existentes en la sociedad europea y al avance hacia una Europa más justa. Señor Presidente, no deberíamos olvidar que el objetivo principal y estratégico de los Fondos estructurales y de cohesión, y de su coordinación, es conseguir la cohesión económica y social. Nosotros tenemos la obligación de participar en la elaboración de las directrices y también en la evaluación de los resultados. Y ello porque somos los representantes de los ciudadanos en la Europa de los Ciudadanos, y no sólo en una Europa de los Estados y de las Regiones. Constatamos que los Fondos son una condición necesaria pero no suficiente para conseguir la cohesión económica y social. Si tomamos como único indicador el producto interior bruto por habitante, podemos equivocarnos. Ya algunos colegas han hablado del paro, del descenso de la demografía. Habrá que estudiar unos cuantos indicadores que nos permitan ver el estado y la evolución de sociedades regionales que están en peor situación que otras. En algunos informes presentados hoy ante el Pleno del Parlamento queda claro que las 25 regiones europeas más prósperas tienen cinco veces menos paro que las 25 regiones menos prósperas. Esto obliga al Parlamento Europeo, al Sr. Comisario y a la Comisión a actuar de forma decidida y estratégica. Estoy de acuerdo en que el Parlamento Europeo no ha tenido ocasión -o no se le ha dado, por ser el final de la legislatura- de hablar sobre las directrices. Pero no creo que el informe llegue tarde. Necesitamos de una reflexión conjunta para que los nuevos programas del Objetivo 1 y los planes de desarrollo regional que se han elaborado antes de que las directrices sean operativas puedan ser sometidos a una revisión y a una verdadera valoración. Es necesario que se coordinen los programas de los diferentes objetivos. Todos coincidimos en pedir que a mitad del recorrido de estos programas, cuando se produzca la evaluación de las directrices, el Parlamento pueda ser coprotagonista, porque somos los representantes de los ciudadanos. Los ciudadanos no pueden aceptar que la Unión Europea tome decisiones de una forma, al menos aparentemente, burocrática. Necesitan que funcione la dimensión política, que haya responsabilidades, que haya comunicación con los ciudadanos. Eso es lo que pedimos hoy al Sr. Comisario. Yo quiero pensar que él estará de acuerdo, desde su anterior experiencia de Presidente regional, en proponer unos indicadores y una estrategia a favor de la cohesión económica y social y no solamente de la productividad. Señor Presidente, doy mi apoyo a las propuestas principales del informe relativo a la administración de los Fondos estructurales y el Fondo de Cohesión para el periodo 2000-2006 y a las principales recomendaciones del informe que aconsejan lo siguiente: siempre ha de existir un enfoque integrado sobre el gasto de los Fondos estructurales y el Fondo de Cohesión de la UE. Esto significa que ha de existir una cooperación plena entre las autoridades locales y los gobiernos nacionales con respecto a cómo se deben gastar estos fondos. Se pide a los Estados miembros que den una mayor importancia a las estrategias integradas para revitalizar las relaciones entre las ciudades y las zonas rurales. Este último punto es de particular importancia. Aunque la renovación urbana de nuestras ciudades es muy importante, es necesario buscar siempre un equilibrio en nuestras políticas entre la promoción del desarrollo rural y la mejora de las vidas de los habitantes de las ciudades. No es nuestro deseo construir una Europa exclusivamente de ciudades. Los Fondos estructurales han desempeñado un papel clave en el desarrollo tanto de las zonas urbanas como de las rurales de los países periféricos, principalmente a través de la modernización de las carreteras, del tratamiento de las aguas y de las redes de transporte correspondientes. Este proceso continuará de acuerdo con las directrices en materia de gasto financiero acordadas por los dirigentes de la UE en la Cumbre de Berlín el año pasado, que recibieron el apoyo del Parlamento en el Pleno del pasado mayo. Los programas clave de la UE entre 1989, 1993, 1994 y 1999 han contribuido ciertamente a mejorar la competitividad económica de los países periféricos y de las regiones de Europa comprendidas en el Objetivo 1. La clave ahora es consolidar y hacer permanente el progreso que se ha realizado hasta la fecha. Esto asegurará que los países periféricos y las regiones ultraperiféricas, las regiones más pobres de Europa, estén en situación de poder operar con éxito dentro de la nueva zona del euro así como en el ámbito de un mercado interno en constante expansión donde existe la libre circulación de mercancías, personas, servicios y capital. En conclusión, aunque los proyectos clave de infraestructura han sido financiados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Fondo de Cohesión, debemos recordar que el Fondo Social Europeo ha desempeñado un papel muy importante en la ayuda a los menos acomodados de nuestra sociedad. El Fondo Social Europeo ha mejorado ciertamente nuestras instituciones de tercer nivel, ha financiado nuestros programas de enseñanza postsecundaria y ha puesto en práctica planes de gran alcance para ayudar a combatir el desempleo juvenil y de larga duración, ayudar a los escolares que abandonan la escuela tempranamente y promover niveles más altos de alfabetización de adultos. Señor Presidente, en el pasado he disentido repetidamente con la ponente en el enfoque de las cuestiones de política regional; esta vez, sin embargo, estoy de acuerdo con ella. No sé si esto la anima a seguir en la misma dirección, pero, en todo caso quisiera dejar constancia de mi felicitación. Lo segundo que desearía decir es que nosotros -tal y como habíamos propuesto la Sra. McCarthy y yo mismo, como ponentes del reglamento general- preferiríamos que las directrices se hubieran adjuntado como apéndice al reglamento. Desgraciadamente no se ha hecho así, y no es responsabilidad del Sr. Bernié; es cosa de la anterior comisión. Dejo constancia de ello para repetir la posición del Parlamento. Lo tercero que quiero señalar es que, evidentemente, en líneas generales estamos de acuerdo con las directrices, desde el momento en que no se apartan de las observaciones que hemos hecho. Constituyen una importante ayuda para los Estados miembros. Quiero resaltar especialmente la importancia que concede la Comisión a la cuestión del desarrollo sostenible, al aumento del empleo, con especial atención a la igualdad de oportunidades, así como a los asuntos relacionados con los transportes. Por lo que a mí personalmente respecta estoy completamente de acuerdo. Más allá de esto, sin embargo, quisiera expresar mi disgusto como isleño a causa del desinterés por el desarrollo de las islas. No se le concede la importancia que se le debería conceder, y no es la primera vez que ocurre; es ya una vieja historia en estos cinco años en los que soy miembro del Parlamento y en los que no he dejado de plantear la cuestión. Señor Comisario, vamos a seguir planteándola, porque hay una previsión al respecto en el primer párrafo del artículo 158 del Tratado de Amsterdam, que habla de una política integral para las islas, y la Comisión deberá, en consecuencia, examinar de una vez por todas esta cuestión concreta. A partir de ahora, señor Comisario, llega por fin el momento de la aplicación de los programas, de manera que los Estados miembros tendrán que asumir también sus responsabilidades y hacer bien su trabajo. Por lo que respecta a nosotros, aquí en el Parlamento, lo que quiero recordar es que existe el código de buena conducta entre el Parlamento y la Comisión, firmado y en vigor desde mayo. Tengo la plena convicción de que ese código va a ser respetado y de que el Parlamento se va a mantener informado de todos los avances y de todos los detalles de la aplicación de estos programas. Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, en este minuto y medio ante todo quiero felicitar a nuestra colega, la Sra. Schroedter. Creo que muchos ya lo han hecho, y es porque ella se lo merece, porque se ha mostrado especialmente abierta y atenta a las propuestas de unos y otros, y pienso que esa disponibilidad ha dado a su informe la calidad que comprobamos hoy. Me asociaré al desencanto mostrado por ella ante el hecho de que el Parlamento, en lo relativo a estas orientaciones, en cierto modo haya tomado el tren en marcha, porque el procedimiento de negociación con los Estados está hoy en un punto que no nos permite pensar que este informe tendrá un impacto inmediato, cosa que lamento. Por consiguiente, me parece que debe anticipar y definir las líneas básicas de la revisión del 2003, a mitad del plazo previsto, para tener alguna influencia en la segunda fase de la programación, posterior al 2003. En pocas palabras, quiero decir que entramos en un período de gestión de la programación 2000-2006 que no debe ser de rutina, por la sencilla razón de que tenemos que enfrentar grandes retos. El primero es el de la armonización de las políticas de aprovechamiento del territorio nacional y de la políticas de desarrollo regional. Las subvenciones no bastan para favorecer el desarrollo, cuando no existen las infraestructuras ni los servicios públicos. Es decir que debemos plantearnos una cuestión de fondo: cómo vamos a conseguir que la política de la Unión se articule con las políticas nacionales subsidiarias de aprovechamiento del territorio. El segundo reto es el de la ampliación, que naturalmente tendrá consecuencias considerables tanto en términos presupuestarios como en términos geográficos. Se trata de dos espacios que, espero, el Comisario pondrá en marcha y a los que le pido que nos asocie. Por último, en estos días de catástrofes naturales, quiero también referirme a la cuestión del empleo de los Fondos estructurales. Se sabe que cada uno de los Estados es responsable de redistribuir una parte de los fondos. No sería necesario, como los Estados suelen querer, que Europa desaparezca por completo. Hoy, la opinión pública, la prensa, nos acusa de ser los grandes ausentes, aunque vamos a financiar una gran parte de los esfuerzos nacionales. Creo que es preciso que seamos capaces de decirlo alto y claro. Pienso que sería necesario, también, que instaurásemos o pidiésemos a los Estados miembros que se asegure una información sobre las ayudas europeas, cada vez que se movilizan para reparar los daños causados por las catástrofes naturales o por accidentes. Señor Presidente, la prioridad que se ha dado a los criterios financieros y monetarios fortalece el aumento de la desigualdad en todas sus formas. Por ejemplo, para los expertos del plan francés, el escenario más probable es hoy una profundización de las diferencias regionales dentro de cada país. Pues bien, los Fondos estructurales han contribuido a frenar este proceso. Nuestro proyecto de una Europa atenta a la satisfacción de las necesidades sociales pretende que haya una convergencia por la parte alta de las condiciones de vida. Su aplicación implicaría, sin duda, una ampliación de instrumentos de redistribución, como son los Fondos estructurales. En particular, nosotros proponemos un impuesto unificado al capital, que engrosaría los fondos usados para acompañar la armonización de los sistemas de protección social y la reducción del tiempo de trabajo en el ámbito europeo. Sin embargo, la Comisión, que es la que debe presentar las orientaciones, sólo lo hace de mal grado y de un modo tibio. El informe tratado hoy devuelve su lugar a la política. Es uno de los pasos hacia una política del empleo y del desarrollo duradero. Esto es lo que nos impulsa a votarlo. Señor Presidente, yo también quiero felicitar a la ponente por el excelente trabajo que ha hecho. Creo que en los próximos años, ante el reto de la globalización y de la ampliación al Este, Europa necesitará más que nunca pautas adecuadas y precisas de cara a la programación y el relanzamiento de su economía. En este sentido, Europa en su conjunto, y cada uno de los Estados miembros en particular, deberá utilizar lo mejor posible todos sus recursos y potencialidades y, por tanto, también los Fondos estructurales de que dispone. Para hacerlo es necesaria una Comisión Europea que, más allá de las buenas intenciones, dé mayor transparencia a sus líneas directrices y se esfuerce al máximo en una tarea de control del empleo de estos fondos por los Estados miembros. Italia, por ejemplo, ha tenido problemas en los últimos años en cuanto a la utilización de los Fondos estructurales, sobre todo debido a una burocracia excesiva, una información insuficiente y una escasa implicación de los agentes económicos y sociales a escala local. En consecuencia, dos son los puntos sobre los cuales quisiera llamar la atención de la Comisión: en primer lugar, hace falta utilizar lo mejor posible la concertación como sistema de coordinación y de participación en las decisiones de todos los agentes locales y regionales, al objeto de evitar desequilibrios y desigualdades; en segundo lugar, es necesaria una auténtica labor de simplificación y de transparencia de los procedimientos administrativos que, con frecuencia, son demasiados largos y complejos hasta el punto de que perjudican el acceso a los Fondos, de lo cual se lamentan sobre todo las pequeñas y medianas empresas. Y termino, señor Presidente, diciendo que es más bien grave que en la comunicación de la Comisión no se haya dedicado una atención preferente a los pactos territoriales y especialmente a las modalidades de lucha contra el desempleo de las mujeres y de los jóvenes. Señor Presidente, como mi colega el Sr. Evans, es para mí un placer especial plantear esta cuestión en mi primera intervención en esta Cámara, sobre todo porque represento una parte del Reino Unido, las West Midlands, que se ha beneficiado en particular de los fondos del Objetivo 2. Pero el informe presentado a la Cámara esta tarde es un estupendo ejemplo de cómo, si no somos muy cautos, podemos producir ideas grandilocuentes que carecen de sustancia para hacerlas relevantes para la gente que se beneficia directamente de ellas. El informe en sí contiene buenas intenciones pero, como es frecuente cuando tratamos estas cuestiones, adolece de claridad de propósito y de una base sólida para su funcionamiento. Esta es la razón de por qué mi Grupo y yo estamos proponiendo tres enmiendas y propuestas adicionales clave al texto, no con la intención de eliminarlo todo de la propuesta, sino de hacerla más relevante para los que han de llevarla a cabo. Me gustaría explicar aquí lo que pensamos. En primer lugar, estamos preocupados por el uso adecuado de los Fondos Estructurales y los Fondos de Cohesión. La experiencia pasada dicta que, como representantes electos de los contribuyentes europeos, debemos y tenemos que exigir probidad y transparencia financiera en el desembolso y la auditoría de este dinero. Por lo tanto, nuestras enmiendas y propuestas adicionales guardan relación con lograr lo que conocemos como indicadores de "valor a cambio de dinero" en el proceso de la concesión de ayudas. En segundo lugar, hemos visto con demasiada frecuencia que se gastan enormes cantidades de dinero en proyectos cuyos resultados son necesariamente imprecisos en la fase inicial del periodo del programa. Pero, también con demasiada frecuencia, en el punto medio o al final de ese periodo no hay modo real de terminar el proyecto si no se ha demostrado su eficacia. Por consiguiente, nuestras propuestas adicionales defienden la provisión de estrategias de salida prácticas y que se puedan hacer cumplir para que no sólo podamos disponer del seguro exigido contra los costes ya adquiridos que se suelen cargar al contribuyente, sino también evitar el muy conocido síndrome de perder más dinero al intentar recuperar el ya perdido. Por último, defendemos la introducción de un cambio en el equilibrio y el método de desembolso de los fondos. Debe haber un mayor compromiso del sector privado, que ha de presentar la realidad financiera como un elemento de la ecuación de los fondos. También, el tipo de proyecto financiado requiere alejarse de los proyectos a pequeña escala basados en las rentas, que son difíciles de supervisar, hacia planes de capital donde en la mayoría de los casos todos podemos apreciar con claridad los beneficios. De este modo la tan cacareada necesidad de transparencia en el uso de estos fondos y la tentación de recurrir innecesariamente lo más tarde posible a la base tributaria local en las zonas donde esos proyectos se desarrollan disminuirán, y el Parlamento Europeo mostrará que se toma con seriedad la necesidad de esa reforma. Si la Cámara apoya hoy la introducción de estos cambios en el informe, creo que éstos nos situarán en una fase ulterior, en la que se alcanzarán los objetivos históricos que los fondos deben cumplir, es decir, ayudar de un modo financieramente sostenible a las zonas más necesitadas de la Unión Europea cuyo nivel de vida requiere un aumento, no dándoles limosna, sino un empujón. Pido a la Cámara que apoye estos cambios. Señor Presidente, señor Comisario, señorías, quisiera también yo felicitar a la ponente por su informe; se trata de un trabajo arduo y concienzudo. No cabe duda alguna de que las políticas estructurales y la política de cohesión de la Unión Europea constituyen las herramientas primordiales para la creación de las condiciones que hagan posible el desarrollo y la eliminación progresiva de las desigualdades económicas y sociales entre las regiones; desigualdades que, a pesar de los avances registrados, se mantienen en niveles muy altos; intolerablemente altos, por lo que respecta concretamente al paro. Para alcanzar el más alto grado posible de éxito en la consecución de los objetivos de estas políticas, es necesario coordinarlas y organizarlas sobre la base de unas directrices bien elaboradas, inteligentemente elaboradas, diría yo. No olvidemos que estas políticas, cuando son eficaces, resultan visibles también para el ciudadano europeo, que se beneficia de ellas y constata la mejora inmediata de su calidad de vida. No olvidemos tampoco que habrá que dedicar una atención especial a las regiones más alejadas y a las regiones insulares de la Unión Europea, pues, a causa de su situación geográfica, se enfrentan a obstáculos fundamentales en su desarrollo económico y social; a no ser, claro, que la Comisión se proponga construir puentes y túneles submarinos para conectarlas con el tronco europeo. Para terminar, quisiera destacar que las políticas estructurales en su conjunto requieren mayor flexibilidad, de suerte que se adapten a las circunstancias cambiantes y que respondan de ese modo a los nuevos retos y oportunidades que se presentan con la llegada del nuevo milenio, para el que todos hacemos los mejores votos. Señor Presidente, sin duda alguna el informe de la Sra. Schroedter incluye bastantes observaciones importantes, y la felicito por ello. Opino, no obstante, que deberíamos mostrar más preocupación por la orientación y los resultados de la política regional de la Comunidad. A grandes rasgos, el enorme paro masivo no sólo no se atenúa, sino que se agrava aún más en el marco de la política estructural. La economía agraria y las zonas rurales resultan irreparablemente afectadas por la política regional que se ejerce, con consecuencias dramáticas para el empleo rural y para las condiciones de vida de los agricultores, en el Sur principalmente. Las desigualdades regionales aumentan dramáticamente en el seno de los Estados miembros. Si examinamos los datos del sexto informe, comprobaremos que durante la última década se registran enormes desviaciones con respecto a la media de desarrollo regional. Mínima, si no inexistente, es la atención que se presta a los enormes problemas de las regiones insulares de la Unión, cuyas deficiencias en infraestructuras, transportes, comunicaciones y energía conducen indefectiblemente a la despoblación. De todo esto son responsables tanto la política regional como la política económica y social más general de la Unión. Amplios sectores de los pueblos de la Unión condenan enérgicamente esta política por peligrosa y antipopular. Las nuevas directrices se mueven desgraciadamente en el mismo sentido y nada hace pensar que pueda cambiar con la aplicación de estas directrices. Señor Presidente, Señorías, permítaseme decir aquí unas breves palabras para subrayar dos puntos que estos informes nos recuerdan y que tienen una importancia estratégica esencial en la perspectiva que tenemos de la Unión. El primero es la importancia esencial y fundamental que seguimos atribuyendo al principio de cohesión económica y social. Y manifestamos preocupación por las noticias que nos llegan de que la importancia de ese objetivo va decayendo en el ánimo de la Comisión. Seguimos considerando que la cohesión económica y social es un objetivo fundamental de la Unión. En segundo lugar, concuerdo con las palabras aquí oídas a un diputado sobre la cuestión de las islas y quiero también llamar la atención sobre las regiones ultraperiféricas. Nos gustaría que en el futuro hubiera más osadía en el tratamiento de la cuestión de las regiones ultraperiféricas, como son, en el caso de mi país, las islas Azores y Madeira. Y aprovecho esta ocasión para preguntar si puede la Comisión aclararnos las razones del retraso del informe de la Comisión sobre las regiones ultraperiféricas, que desde hace bastante tiempo se espera en el Parlamento. Señor Presidente, en primer lugar, quiero dar las gracias a la ponente, también por la amable acogida que ha dispensado en su informe a algunas sugerencias nuestras. Señor Presidente, distinguidas señoras y señores, señor Comisario, con la ayuda de las directrices se pretende ofrecer a los Estados miembros una orientación para alcanzar los objetivos de la reforma en el marco de la programación. Sin embargo los objetivos que a este respecto formula la Comisión, contrariamente a su propósito de proporcionar orientación, representan más bien un catálogo de ofertas de posibles medidas en el marco de los campos de la política. No obstante, su auténtico sentido es el de indicar la dirección y establecer prioridades. Estoy de acuerdo con la ponente en que, lamentablemente, el documento de la Comisión contiene demasiado pocas recomendaciones a los Estados miembros sobre simplificación administrativa y apoyo algunas exigencias, tales como concentrar la atención durante las negociaciones en fomentar un ambiente favorable para las pequeñas y medianas empresas, tan creadoras de empleo, en establecer claramente objetivos para fuentes alternativas de financiación, incluyendo regulaciones relativas al capital de riesgo y a la financiación privada, en crear ayudas de despegue inicial a las empresas, incluidas las nuevas tecnologías así como las inversiones en el ámbito de la innovación. Apoyo de manera especial una enmienda de mi Grupo al apartado 10, la cual pretende asegurar una adecuada inclusión del sector privado en la planificación y ejecución de los proyectos. Celebraría mucho, señora Schroedter, que usted incluyera esta enmienda en sus argumentos positivos, precisamente también bajo el aspecto de la subsidiariedad. Señor Presidente, señor Comisario, en la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales mantuvimos el criterio unánime de que tenía carácter estratégico y prioritario apoyar las intervenciones de los Fondos estructurales y de cohesión que trabajaran por una mejor oportunidad de empleo para los desempleados y por una igualdad entre hombres y mujeres. Lamentablemente, el excelente informe Schroedter no ha tomado en consideración este criterio a pesar de que son múltiples las evidencias -y lo vamos a ver posteriormente en el informe Berend- de cómo, efectivamente, estos Fondos están ayudando espléndidamente a las regiones más retrasadas a cubrir la distancia que les separa de las regiones más desarrolladas de Europa. Están creciendo, pero a niveles de PIB. Están creciendo en competitividad, pero no llega a todos el incremento de la riqueza porque no se incrementa el empleo y persiste la diferencia de oportunidades de empleo en unas y otras regiones. Señor Comisario, lea usted la opinión de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales y concédale carácter prioritario, porque éste es el gran problema de los ciudadanos. Y en la revisión, en la asignación de las reservas, tenga en cuenta, con carácter estratégico, las necesidades de empleo porque eso, en definitiva, es lo que requieren los Fondos estructurales y los Fondos de cohesión. Señor Presidente, es necesario que las directrices puedan orientar correctamente y reforzar la eficacia de los programas del crítico septenio 2000-2006, de manera que el desarrollo sostenible y la creación de empleo, sobre todo femenino y juvenil, se hagan por fin realidad, y que se asegure el equilibrio entre la políticas social y económica y la política medioambiental. Especial relevancia adquiere el tratamiento de los agudizados problemas de las ciudades, el mantenimiento del empleo rural, el apoyo a las zonas agrícolas y, claro está, la garantía de iguales oportunidades de desarrollo para las islas de la Unión Europea, y para las islas griegas, por supuesto, que son la mitad de las islas de la Unión, tal y como exactamente se contempla en el artículo 158 del Tratado. La política de cohesión ha de ser consolidada y reforzada aún más, porque una Europa con enormes desigualdades en el nivel de vida de las regiones no puede ser ni creíble ni viable. . (FR) Señor Presidente, Señorías, quiero decirles que con gran interés he escuchado cuidadosamente las observaciones, y a veces las críticas y las sugerencias, que unos y otros oradores han hecho durante sus intervenciones con referencia al informe de la Sra. Schroedter. Todo el mundo, señora ponente, Señorías, comprende las razones, las demoras -volveré sobre ellas en un momento- , y sean lo que sean esas demoras o esos retrasos, en vista de que ahora discutimos este informe, considero, en nombre de la Comisión, que llega en buen momento, pues se tata de las orientaciones 2000-2006, porque en este momento iniciamos la nueva programación regional La ponente ha recordado con justeza que, aunque sobre todo incumbe a los Estados miembros y a las regiones definir sus propias prioridades en materia de desarrollo, la cofinanciación de los programas por la Unión Europea exige y justifica que también se tengan en cuenta las prioridades comunitarias tal como se debatieron y aprobaron aquí, para promover esa dimensión comunitaria de la cohesión económica y social que muchos diputados han recordado con insistencia. También, Señorías, querría volver dentro de unos instantes al papel y la estructura de las orientaciones antes de recordar las principales observaciones o críticas que la ponente, o Sus Señorías, han hecho. Por tratarse del papel y de la estructura de estas orientaciones, el presidente Hatzidakis, la ponente y la Sra. McCarthy han recordado que esas orientaciones tienen la vocación de ayudar a las autoridades nacionales y regionales en la preparación de su estrategia de programación para cada uno de los objetivos 1, 2 y 3 de los Fondos estructurales, así como sus vínculos con los Fondos de Cohesión. Se trata de presentar las prioridades de la Comisión, sobre la base de las experiencias pasadas relativas a la aplicación de los programas, y también de las políticas comunitarias actuales relativas a las intervenciones estructurales. El objetivo es, sin duda, que estas prioridades contribuyan a un mejor uso, a un uso óptimo, eficaz, como muchos entre Sus Señorías han pedido, de las intervenciones comunitarias, incluida, señor Bradbourn, en el momento adecuado, la reserva de ejecución cuyo objetivo es, sobre todo, alentar una utilización óptima y eficaz del dinero público europeo. Y cuando hablo de utilización óptima, me refiero tanto al campo nacional como al regional. También me refiero aquí, señor Seppänen -al hablar del campo nacional- al vínculo con los Fondos de Cohesión. Esto en cuanto al objetivo de estas orientaciones. En su contenido, como saben Sus Señorías, se articulan alrededor de tres prioridades estratégicas que la ponente ha recordado, con mucha claridad y, al mismo tiempo, con el gran ardor que habíamos advertido ya en su exposición. La primera prioridad es la de la mejora de la competitividad de las economías regionales para crear, en todos los sectores pero en especial en el sector privado, como ha dicho el Sr. Berend, el máximo de empleos serios, sólidos y duraderos. Competitividad de las economías regionales, de todas las economías regionales, y en particular, señor Evans, del País de Gales, pero no sólo del País de Gales. Y yo agregaría, pues muchos de ustedes de inmediato señalaron lo que les parecía un olvido, las economías regionales de las regiones europeas desfavorecidas por su lejanía, ya se trate de regiones periféricas, insulares o, por supuesto, de las regiones ultraperiféricas que son las más alejadas. Puedo decir al Sr. Ribeiro i Castro, que me ha interpelado sobre este tema, que, como se lo he puesto por escrito a los presidentes de cada una de esas regiones ultraperiféricas, la Comisión ha pedido unas semanas más para publicar el informe que se espera de ella. Sobre este asunto de las regiones ultraperiféricas, hemos recibido los memorandos de los distintos Gobiernos muy tarde, pero esto no es forzosamente una excusa sino sólo una explicación. Por consiguiente, tenemos que considerar esos memorandos, y hacer un trabajo serio. Personalmente, he participado en un encuentro de las regiones ultraperiféricas el 23 de noviembre y, en el Colegio, hemos estimado que nos hacían falta algunas semanas más para elaborar un informe que esté a la altura de los problemas sumamente serios y graves y de las expectativas de esas regiones ultraperiféricas, y les doy las gracias por comprenderlo. Esto en cuanto a la primera prioridad, la de la competitividad de las economías regionales. La segunda -que muchos han subrayado, en particular el Sr. Puerta, pero también lo han hecho otros-, segunda aunque no establezco un orden entre ellas, es la del fortalecimiento de la cohesión social y del empleo, sobre todo valorando mejor que en el pasado los recursos humanos. Señorías, una Unión Europea en la que se advierte una separación menor entre los países, lo que prueba la eficacia, la utilidad de los Fondos de Cohesión, pero donde al mismo tiempo se comprueba, en cuanto al paro -como lo ha expresado la ponente-, que aumentan las diferencias entre las 15 ó 20 regiones más ricas y las 15 ó 20 regiones más pobres o más necesitadas, es una situación que es y será injustificable, insoportable. En lo que me concierne -habida cuenta de la idea que tengo de la construcción europea y, en particular, de la política de desarrollo regional-, es una situación que no acepto, y en la medida de mis posibilidades y con el apoyo de Sus Señorías, tengo la intención de poner el conjunto de los créditos cuya responsabilidad me corresponde al servicio de esta mejor cohesión social, humana y territorial, sobre todo para que no haya lo que un día he llamado ante esta Asamblea una Europa de dos velocidades, una Europa de barrios residenciales y una Europa de suburbios pobres. El tercer objetivo es el del desarrollo urbano y rural, dentro del marco de una política territorial equilibrada. Además, las orientaciones toman en cuenta dos principios horizontales: primero, el desarrollo rural y, señora ponente, incluyo en el desarrollo rural el tema de los transportes duraderos con el que estoy comprometido desde hace mucho tiempo -en especial recuerdo la época en que fui, en mi país, ministro de Medio Ambiente-, y segundo, el principio de la igualdad de posibilidades, en particular entre mujeres y hombres, así como la estrategia europea para el empleo y el marco de la Unión económica y monetaria. Por último, y para responder a las preocupaciones aquí expresadas por unos y otros -y en especial por la ponente-, se recuerda en estas orientaciones la importancia y la definición de las estrategias integradas, de desarrollo o de reconversión, que entre todas estas prioridades dan la máxima posibilidad a las sinergias, a las medidas adoptadas y a la constitución de un partenariado descentralizado. Sus Señorías han mostrado inquietud por lo que puede parecer una falta de referencia a este partenariado; sin embargo, está citado con claridad en la página 5 de estas orientaciones, pero quiero destacar, ya que se me invita a hacerlo, que para mí este partenariado -y durante bastante tiempo he sido animador de una región de mi país, para hablar con franqueza- es una herramienta, es la palanca de las inteligencias locales que estén en el sector público: los electos, los sectores socioeducativos, las asociaciones o el sector privado. Un partenariado descentralizado, pues, y naturalmente al respecto menciono -para responder a la Sra. Angelilli- los pactos territoriales, que son uno de los medios de este partenariado descentralizado. Estos razones son el fundamento de que se hayan presentado las orientaciones organizadas según prioridades temáticas, pues deben tomarse en cuenta para cada uno de los objetivos, en distintos grados de acuerdo con las situaciones específicas de cada uno de los Estados miembros y de las regiones. Ahora, en primer lugar, quiero responder rápidamente a algunas de las observaciones que Sus Señorías han hecho sobre el procedimiento. Es verdad que la consulta a esta Asamblea se ha hecho tarde. Permítanme, Señorías, recordarles que, cuando la Comisión aprobó las orientaciones bajo la forma de un proyecto, en febrero de 1999, de acuerdo con un procedimiento nuevo destinado a facilitar la presentación de los comentarios sobre ese texto, mi predecesora, Monica Wulf-Mathies, de inmediato las sometió al Parlamento. Pero, a causa de las elecciones europeas, esta Asamblea sólo pudo examinar esas orientaciones después de la adopción definitiva del texto, hecha en julio de 1999. Pues me siento integrante de esta Asamblea, quiero asegurar que en las negociaciones de los programas, que sólo están en sus primeros pasos -el presidente Hatzidakis me interrogó sobre este asunto- en la mayoría de los Estados miembros, las observaciones de Sus Señorías se tomarán realmente en cuenta. Además, también puedo asegurar que, cuando la Comisión adopte las orientaciones relativas a lo que se llama la revisión a mitad de período, como prevé el reglamento, también se tendrá en cuenta el punto de vista de esta Asamblea, que es el que expresa este informe. En cuanto al fondo, en cuanto al papel de las orientaciones, la ponente ha destacado que es en este marco donde hay que proporcionar las directrices sobre cierto número de objetivos europeos, a menudo muy precisos. Sólo citaré algunos: la ejecución de políticas intersectoriales, el aumento de la eficacia en el uso de los fondos públicos, la ayuda a los distintos asociados para construir juntos programas regionales o nacionales, etc. La Comisión toma buena nota de ello, pero muchas de estas orientaciones o de estos temas corresponden a otros documentos, como el Vademécum o el documento de trabajo metodológico. Para terminar, quiero concentrarme en algunas interpelaciones de las que se ha hecho eco la ponente. Por ejemplo, pienso en la observación de que las orientaciones no son lo bastante específicas en sus recomendaciones. Esta afirmación del informe se debe situar en la perspectiva de las negociaciones de la primavera pasada. La Comisión se atuvo al propio texto del artículo 10 del Reglamento general de los Fondos estructurales, que prevé que estas orientaciones tienen el objetivo de brindar a los Estados miembros unas guías indicativas generales, fundadas en las políticas comunitarias pertinentes y convenidas. Acabo de citar el texto literalmente. Además, las orientaciones no pueden reemplazar la programación ni las evaluaciones previas que deben ser el medio para especificar las prioridades y la eficacia de estos programas. A continuación, la ponente ha recordado la sección de las orientaciones relativas al desarrollo urbano y rural, subrayando que el desarrollo urbano no se tomaría en cuenta lo suficiente. Pienso que es todo lo contrario. Y le confirmo que el mayor interés de la Comisión está puesto y se pondrá en esta dimensión urbana de la política de cohesión. Además, hace poco he tenido la ocasión de decirlo así ante todos los ministros encargados de la política urbana en una reunión que se celebró en Tempere. En lo relativo al desarrollo rural, mencionado por varios oradores, y en particular por la Sra. Redondo Jiménez, las orientaciones corresponden al doble objetivo que recuerda la ponente: un sector agrícola fuerte, unido a una competitividad acrecentada en las zonas rurales, pero también la conservación del medio ambiente y del patrimonio rural de Europa. No obstante, hay que subrayar que las orientaciones de las que hablamos no se refieren más que a los Fondos estructurales, cuyos objetivos 1 y 2 mantienen como prioridad sobre todo la diversificación del mundo rural. En este aspecto del equilibrio del mundo rural, no olvidemos que también existe la nueva política de desarrollo rural, cofinanciada por el FEOGA "Garantía" , cuyo papel es el de promover la reforma de la agricultura europea y sostener la dimensión multifuncional de la agricultura. Simplemente, en este momento, quiero decir que deseo que se integre en la programación de las zonas rurales del objetivo 2, como el FEOGA "Orientación" lo está en las regiones del objetivo 1. En cualquier caso, sobre este punto he comprendido la vigilancia que ejerce la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural. Antes de terminar, quiero decir al Sr. Savary que mañana, con mi colega De Palacio, mantendremos un debate específico sobre las consecuencias de las tormentas que se abatieron sobre Francia, Austria y Alemania en particular y sobre las lecciones que debemos extraer de la marea negra que daña las costas francesas. Por lo tanto, si Su Señoría me lo permite, con el objetivo 2 aprovecho la ocasión de expresar mi sentimiento, que en gran parte coincide con su propia recomendación sobre lo que podemos hacer para luchar contra esta marea negra. Recuerdo que mañana la Comisión va a aprobar el mapa de división de zonas pertenecientes al objetivo 2 de Francia para Suecia, Austria y Luxemburgo. Entonces tendremos una buena herramienta de trabajo, en especial en una gran parte de los departamentos afectados por estas tormentas. También a causa de esto pasado mañana iré personalmente a los dos departamentos franceses más dañados por las tormentas. En resumen -y le doy las gracias, señor Presidente, por su comprensión-, quiero agradecer a la ponente la calidad de su trabajo y del de su comisión, y decirle que me alegra, más allá de algunas diferencias de apreciación sobre el papel de las orientaciones -de lo que ya hemos hablado y he procurado aquí aclarar mi punto de vista-, me alegra el apoyo que esta Asamblea da a la elaboración de estas orientaciones hecha por la Comisión y sometidas al estudio de los Estados miembros para la preparación de sus propios programas. Esto sólo puede redundar en el fortalecimiento del concepto basado en cierto número de buenas prácticas extraídas de la experiencia de los programas aplicados en 1994-1999. Me parece que esto es augurio de una buena cooperación entre nuestras dos instituciones, en el momento en que se inicia la programación 2000-2006, una buena práctica de trabajo en común, consolidada, señor Hatzidakis, por el respeto -al que estoy muy atento- del código de conducta que vincula a nuestras dos instituciones. El debate queda cerrado. La votación tendrá lugar mañana a las 12.00 horas. Situación y evolución socioeconómica de las regiones de la Unión De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A5-0107/1999) del Sr. Berend, en nombre de la Comisión de Política Regional, Transportes y Turismo, sobre el sexto informe periódico sobre la situación y la evolución socioeconómica de las regiones de la Unión Europea [SEC(99)0066 - C5-0120/99 - 1999/2123(COS)]. . (DE) Señor Presidente, señor Comisario Barnier, distinguidas señoras y señores, estimados colegas, el Sexto informe periódico contiene una descripción completa y detallada de la situación económica y social de las regiones de la Unión y de sus tendencias de desarrollo, y representa, en mi opinión, una sólida base para la formulación de prioridades de política estructural en el plano de la Unión. El informe muestra que -medido por el producto interior bruto por cabeza- ha tenido lugar un proceso de recuperación de las regiones más pobres y que este proceso continúa. Esto hay que atribuirlo, en parte, a los Fondos estructurales, aunque el diferencial entre los territorios más ricos y los más pobres sigue siendo considerable. Gracias a la aplicación de los Fondos estructurales europeos se ha dado ya una aproximación de las condiciones de vida. La distancia del producto interior bruto medio se ha reducido en un 10% en diez años. En este punto, se encuentran especialmente afectados -naturalmente, en sentido positivo- los cuatro países de cohesión y también los cinco nuevos estados federados alemanes. Lamentablemente, este desarrollo se produjo en toda Europa principalmente a través de un incremento de la productividad y sólo en menor medida mediante un crecimiento del empleo. Por esta razón instamos a la Comisión y a los Estados miembros a que presten en el futuro una adecuada atención al efecto que tienen sobre el empleo las medidas adoptadas. Una gran parte de los pagos de transferencia se ha utilizado y se sigue utilizando para inversiones de racionalización y de modernización con el objetivo de mejorar la productividad del trabajo. No obstante, esto ha amortiguado correspondientemente los efectos de la política estructural sobre el empleo. Esto no es un juicio de valor sino únicamente una constatación. Sin embargo, el informe demuestra que las diferencias regionales en el mercado de trabajo incluso se han agravado. En 25 regiones más débiles el desempleo asciende hoy al 24%. Hace 10 años era un 4% más bajo, es decir, se situaba en el 20%. Y en las 25 mejores regiones, por mencionar también esto, tenemos hoy un desempleo medio del 3,6% y hace 10 años teníamos un 2,5%, tenemos, pues, un aumento de sólo el 1,1%. En el informe se pone claramente de manifiesto que el desempleo es un desempleo estructural. Por esta razón, y ésta es una conclusión de este informe, el fomento de la competitividad de la economía industrial, el fomento de la infraestructura favorable a la economía ha de ocupar el centro de la política estructural. Aquí el orden de sucesión equivale también orden de prelación. En este contexto -esto hay que decirlo también- es preciso citar, y no en último lugar, las medidas para el reciclaje y el perfeccionamiento profesional de los trabajadores. Por lo demás, es preciso dedicar más atención al reforzamiento del potencial empresarial en las pequeñas y medianas empresas y es preciso desarrollar más los servicios a las PYMES. Otra conclusión del informe es que con el fin de lograr una utilización eficaz de los recursos de ayuda financiera es preciso armonizar las medidas de fomento con el amplio abanico de las ayudas para las pequeñas y medianas empresas y para la creación de empresas. Creo que es un punto muy importante. Como resultado de este informe llamamos la atención de la Comisión acerca de la necesidad de mejorar los fundamentos jurídicos para una cooperación entre regiones y Estados miembros y países candidatos a la adhesión y hacemos referencia a la especial necesidad de la consolidación presupuestaria como prerrequisito del éxito de la Unión Económica y Monetaria y de la ampliación hacia el este. Instamos a aquellos Estados miembros que no hayan presentado aún un mapa adecuado de las regiones beneficiarias a que lo hagan sin demora y, naturalmente, esperamos también de la Comisión que a la luz de estos resultados del Sexto informe periódico examine rápidamente los programas operativos de las regiones para el nuevo período de ayuda del 2000 al 2006 y haga todo lo que esté en su mano para que este período de fomento pueda dar comienzo debidamente también in situ sin aplazamientos en el tiempo. Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, este sexto informe periódico sobre la situación y la evolución socieoeconómica de las regiones de la Unión Europea indica que se ha franqueado un umbral en el análisis de los datos regionales, y revela los progresos realizados en este campo desde la aparición del quinto informe periódico. Sin embargo, creo que si se piensa en una verdadera convergencia de los niveles de desarrollo regionales medios en Europa, se verá una realidad un tanto apartada de la situación e, infortunadamente, a menudo éste es el mensaje que aparece en la prensa y en el discurso de muchas personas. El informe de la Comisión relativiza en mucho esta comprobación, sobre todo cuando alude a la situación socioeconómica de ciertas regiones de la Unión que me son muy cercanas en el sentimiento: me refiero a los departamentos franceses de ultramar y, más en general, a las regiones ultraperiféricas. En este sentido, me alegro de que la Comisión de Política Regional haya adoptado una de mis enmiendas, que pide que la Comisión reserve un capítulo especial de su próximo informe sobre la cohesión al caso particular de la ultraperiferia y, más específicamente, al análisis del impacto de las medidas que se adoptarán próximamente en aplicación del nuevo artículo 299, párrafo 2, del Tratado de Amsterdam. Por último, me parece que el sexto informe periódico presenta argumentos interesantes desde el punto de vista de un verdadero proyecto de desarrollo sostenible y equilibrado del territorio europeo, en especial porque sintetiza la importancia del vínculo entre el centro de Europa y su periferia. Aunque la Comisión todavía tenga dudas en cuanto a expresarlo de una manera bien explícita, su informe periódico nos demuestra la urgencia de favorecer un desarrollo policéntrico del espacio comunitario, a través de las políticas estructurales de la Unión y dentro del marco de la gestión iniciada por el SEC. Señor Presidente, el Grupo del Partido de los Socialistas Europeos de este Parlamento está de acuerdo con el informe que acaba de exponer el Sr. Berend y felicita a su autor, tanto por la calidad de sus conclusiones como por su flexibilidad, que ha permitido incorporar en comisión enmiendas procedentes de los diferentes grupos. Debe recordarse que actualmente la competitividad global de la Unión Europea es el 81% de la de los Estados Unidos de América y que esta cifra sólo mejorará si mejora la de nuestras unidades competitivas que son las regiones y ello, además, en un momento en que la evolución tecnológica, la mundialización económica y nuestros problemas, la ampliación y la moneda única, hacen más exigible a las regiones, pero también a las empresas y a los individuos, un mayor esfuerzo competitivo. El sexto informe de la Comisión Europea ofrece conclusiones muy valiosas. Resumo dos de ellas, ya las ha recordado el ponente, una positiva y otra negativa. La primera es que se han logrado importantes avances en la cohesión territorial y social en todo el territorio de la Unión y que los Fondos comunitarios han constituido un factor importante, aunque no decisivo, en la reducción de las desigualdades regionales. La negativa es que este gran esfuerzo que se ha hecho fue más eficaz en el acercamiento del PIB y de la productividad de las regiones europeas que en el de sus niveles de empleo. Es preciso, pues, vincular más la financiación estructural a la creación de puestos de trabajo. Es, señor Comisario, el primer mandamiento para el próximo período. Así pues, señor Presidente, pido a mis ilustres colegas la aprobación de este informe y pido a la Comisión, igual que han hecho otros colegas, que tenga muy presentes las conclusiones de su Sexto informe periódico de cara a la programación del período 2000-2006. Señor Presidente, señor Comisario, distinguidos colegas, en primer lugar, quiero darle las gracias al ponente por su buen trabajo y por haber tomado debidamente en cuenta las enmiendas propuestas durante el proceso de elaboración del informe en la comisión parlamentaria. Este sexto informe periódico establece las bases para evaluar la consecución de los objetivos de la política regional de la Unión. El informe demuestra que, a pesar de todos los esfuerzos realizados, el crecimiento es desigual. Las regiones de Europa Central siguen experimentando un desarrollo muy rápido. También los centros más prósperos continúan creciendo por encima de la media europea, mientras que muchas regiones de la Europa meridional y nórdica se desarrollan con mucha más lentitud. Ahora necesitamos un análisis profundo de las razones por las que la política regional no alcanza los resultados deseados en todas las regiones. ¿Se debe esto a la burocracia o a que no se han tomado suficientemente en cuenta las diferencias entre las regiones, tales como las grandes distancias, las condiciones climáticas extremas de frío o de calor, la escasa densidad de población y la falta de fertilidad del suelo? ¿De qué forma puede afrontar la Unión los retos que trae consigo el proceso de globalización para que las regiones más atrasadas puedan integrarse al mismo? También es importante averiguar los efectos que la ampliación de la Unión tendrá en los Fondos estructurales y en el desarrollo de las regiones periféricas. Los Estados miembros deben recordar también sus responsabilidades. Algunos Estados miembros han desacatado el principio de compensación y han reducido las subvenciones nacionales a las regiones a medida que han ido aumentando los Fondos estructurales procedentes la Unión. Esto ha neutralizado los resultados de la política regional. En el futuro, también habrá que considerar el desarrollo de los indicadores para estar en condiciones de adoptar las medidas adecuadas y destinarlas a los lugares idóneos. Por ejemplo, los movimientos migratorios no se han tomado suficientemente en cuenta. En este contexto, hay que subrayar que las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel decisivo como creadoras de empleo y como motores del desarrollo regional. Es de vital importancia transferir las tecnologías punta y el saber hacer a las empresas de las regiones con desarrollos más lentos. Nuestro Grupo apoya la aprobación de este informe. Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, la política territorial de la Comunidad Europea no ha conseguido hasta ahora reflejar significativamente las diferencias de renta por habitante existentes. La situación es grave, de modo que hoy existe incluso una relación evidente entre desempleo y pobreza en la Unión Europea, como lo demuestra el hecho -muy preocupante- de que el desempleo alcance, por término medio, el 23,7% en los territorios más afectados por ese problema, territorios que coinciden con zonas pobres, mientras que en los 25 territorios con menos desempleo, correspondiente a las zonas ricas, el desempleo es tan sólo del 4%. Ante esta situación, en el informe que el Parlamento aprueba debe resultar clara la necesidad de medidas destinadas inequívocamente a luchar contra la pobreza relativa y el desempleo. Medidas como la aplicación apropiada de los Fondos estructurales, que con frecuencia se gastan mal, para estos fines, con políticas estatales centralizadas, la modernización de las telecomunicaciones y comunicaciones, en particular integrando los territorios menos desarrollados en las redes transeuropeas de ferrocarriles en el horizonte del año 2007, el respeto y el desarrollo de los recursos y las capacidades agrícolas y pesqueras de esos países, muchas veces agredidos por las propias políticas de una Unión Europea insensible, la promoción de las políticas activas de creación de empleo, preferentemente para las mujeres y los jóvenes. Sólo con la aplicación decidida de este tipo de medidas se podrá superar una desigualdad social y territorial que no es el producto histórico de defectos inevitables, sino de la marginación y de políticas económicas de efectos negativos. Esta perspectiva me parece injustificada y yo pediría que en el Séptimo informe periódico estos puntos fueran tratados con más relieve. Esto no significa que yo no reconozca la importancia de la competitividad, tanto más, cuanto que yo mismo soy empresario en un territorio de Objetivo 1, en concreto, en Brandenburgo, República Federal de Alemania, y conozco muy bien las preocupaciones y angustias de las pequeñas y medianas empresas. En las regiones de Objetivo 1 son absolutamente necesarias medidas paralelas, temporalmente limitadas, en concreto, medidas para la creación de empleo, programas especiales para el fomento de la actividad económica de las mujeres así como iniciativas encaminadas al fomento de la iniciación de actividades autónomas. Éstas se ven apoyadas a través de actividades específicas desde los Fondos estructurales de la Unión Europea. El sólo apoyo de la competitividad de las empresas no puede compensar jamás la cohesión entre desarrollo económico y social, porque en estas regiones de Objetivo 1 faltan sencillamente las bases de un crecimiento autosostenido. Y la experiencia de que el solo desarrollo económico no contribuye a eliminar el desempleo corrobora el hecho de que se precisa, al menos, el 3% del producto social bruto para generar más puestos de trabajo. La concentración exclusiva en una política económica orientada hacia la demanda, orientada hacia la oferta, no puede funcionar así. Y si se está practicando ya, hay que realizar en gran parte inversiones de ampliación y menos inversiones de racionalización. Es preciso conectar absolutamente esto con una política económica orientada hacia la demanda, para que tengamos siquiera la posibilidad de mejorar la situación social de tales territorios. En las regiones estas situaciones son muy, muy diversas. Esto significa que precisamente se necesita una serie de medidas de acompañamiento para poder hacer algo en aquellas. Tales serían, por ejemplo, medidas sobre la formación profesional, sobre el perfeccionamiento profesional, sobre la reinserción de las personas que fueron desplazadas ya del proceso de producción, sobre la configuración flexible de la jornada laboral y de las modalidades de trabajo, a fin de poder poner en consonancia aspectos personales y sociales y quizá volver a fomentar también la actividad económica de las mujeres. Señor Presidente, mis felicitaciones para el ponente por su informe tan minucioso. El objetivo central de los Fondos estructurales es el aumento de la cohesión social y económica entre las regiones en la Unión Europea. Por medio del fomento de las inversiones de diferente índole, la Unión Europea intenta conseguir elevar el PIB por habitante y crear más puestos de trabajo. Del Sexto informe periódico sobre las regiones se puede deducir con cautela que estos estímulos no siempre tienen el efecto deseado. Los esfuerzos enfocados al aumento del PIB por habitante de las regiones del objetivo 1 no siempre conducen a ese aumento. Por lo tanto, no es un resultado muy satisfactorio para un periodo en el que, sobre todo en los últimos años, se ha visto un progreso económico. Además, como indica el ponente, los efectos de las medidas estructurales en cuanto a los niveles de empleo son escasos. Conviene por lo tanto guardar ciertas reservas sobre la eficacia de la ayuda comunitaria. La constatación de que las diferencias entre las regiones dentro de los Estados miembros a veces incluso aumentan, también suscita serias preguntas. Señor Presidente, por estos motivos me parece útil y necesario prestar atención tanto a las administraciones nacionales como a las regionales, en lo que respecta al fomento del empleo. Al fin y al cabo, son ellas las que tienen más conocimiento de las regiones que están bajo su responsabilidad. Si se les encarga la elaboración de unos planes más ajustados a las necesidades de las correspondientes regiones y si se financian éstos en caso de necesidad, entonces se puede conseguir un rendimiento más alto. Y éste es, en última instancia, el objetivo final. Por lo tanto, doy mi sincera aprobación a que la Comisión deje en manos de los Estados miembros y de las regiones la elaboración práctica y la puesta en marcha de estas medidas. Tal vez, en relación con lo anteriormente dicho, sea más útil de todas formas dar mayor peso a los Estados miembros en cuanto al apoyo financiero de las regiones. Podemos evitar muchos problemas en el futuro trasladando los criterios sobre las regiones hacia los Estados miembros. Finalmente quiero prestar atención a la situación de los países de Europa oriental y central. Del informe se desprende que por regla general tienen un gran retraso con respecto a los países de la Unión Europea, especialmente en cuanto al PIB por habitante. El planeado ingreso de un gran número de estos países dentro de poco nos obliga a revisar la política estructural actual. Quiero hacer ahora un llamamiento a la Comisión, como han hecho otros ya, para que presente pronto algunas propuestas para una reforma. Distinguido señor Presidente, estimados colegas, señor Comisario, tras un análisis atento del presente informe se llega, sin lugar a dudas, a la conclusión de que sólo se ha podido satisfacer parcialmente el objetivo propuesto de la política estructural. Así, entre otras cosas, la disparidad entre las regiones ha aumentado en vez de disminuir, los estados miembros muestran en este punto una cierta aproximación. Igualmente, en las regiones más fuertemente afectadas apenas se han podido reducir las cifras de desempleados; incluso éstas han aumentado, en parte. Por consiguiente, me pregunto a qué se debe que los recursos de los Fondos estructurales no se hayan utilizado de manera eficiente. Incluso la acumulación de recursos del Fondo de cohesión y de los Fondos estructurales no han producido en todas las regiones y países el efecto deseado. Una vez que en toda Europa el objetivo declarado de todos los políticos es la reducción del desempleo hay que plantear la pregunta crítica acerca de si la política que se ha aplicado es la correcta o si no será más eficaz reforzar la competitividad de las regiones mediante medidas pertinentes como el aumento de la financiación a la investigación y al desarrollo, la mejora de la infraestructura o la elevación del nivel educativo. Las reformas estructurales serias y una política fiscal e impositiva que favorezca la competencia son los elementos constructivos del éxito de una zona económica. Si queremos evitar el reproche de que practicamos una política estructural de altos costes que a largo plazo no moverá nada en la cuestión del empleo, tenemos que revisar las medidas que se vienen aplicando hasta ahora. La política estructural de la Unión será exitosa, cuando se logre crear suficientes puestos de trabajo y descienda de manera significativa la tasa de desempleo. Señor Presidente, señor Comisario, señorías, felicito al ponente por el tratamiento que le ha dado a este importante asunto, ya que el estado de la evolución socioeconómica decidirá el juicio que emitan los ciudadanos europeos sobre los aciertos de nuestro trabajo. Se trata de un asunto que influye en la vida cotidiana de los ciudadanos y que es clave desde el punto de vista de la credibilidad de la UE. Hay que reconocer que la UE ya ha apoyado, diría que incluso extraordinariamente, el desarrollo de los países más pobres. Me viene a la memoria el estado en que se encontraban Portugal y Grecia cuando conduje por estos países por primera vez, hace ya veinticinco años. En este sentido, los que hablan francés seguro que le dirán a la UE " coup de chapeau" , es decir, me quito el sombrero. Es cierto que la UE se merece que nos descubramos ante ella, pero, dentro de los países, las diferencias entre las regiones ricas y las regiones pobres siguen siendo demasiado grandes. ¿Cuáles son las consecuencias de esto? La gente reacciona votando con los pies, es decir, marchándose en busca del pan a otro sitio. Así pues, nos vemos obligados a construir repetidas veces, para las mismas personas y en el mismo país, escuelas y hospitales, toda la infraestructura una vez más. Esto resulta muy caro y también origina problemas sociales muy graves. Sin embargo, la mayor parte de la población desearía vivir en su región natal, siempre que se les dieran las oportunidades para ello, o sea, si hubiera trabajo. Nosotros debemos proporcionar esa oportunidad. Se trata de una obligación moral de la UE y de todos nosotros. Considero que la solución es estimular de forma clara el espíritu emprendedor. Y con espíritu emprendedor no me refiero exclusivamente al hecho de tener en propiedad una empresa, sino que entiendo la expresión como un estado de la voluntad. Me refiero a la actitud, a que la persona tenga el deseo de prosperar en la vida, sea trabajador por cuenta ajena, propietario de una empresa o funcionario. ¿Cómo es una sociedad justa? Es una sociedad en la que cualquier persona de origen humilde puede prosperar en la vida, de forma que sus hijos puedan disfrutar de una situación más desahogada. Por consiguiente, también es posible el desarrollo óptimo de las regiones, puesto que los ciudadanos sí que emprenden y trabajan, si se les dan oportunidades para ello. Para terminar, diría que, en este aspecto, deberíamos tomar ejemplo de los Estados Unidos, donde la laboriosidad se ha vuelto a poner de moda y el éxito es una manifestación de la valía personal, y no objeto de envidia, como ocurre muchas veces aquí en Europa. Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, con los segundos contados como los tengo, iré a lo esencial. Ante todo, una comprobación: los frutos del crecimiento no se reparten equitativamente en el seno de la Unión. Un ejemplo de esto nos lo dan las regiones ultraperiféricas, aún afectadas duramente por una tasa de paro dramática. En Reunión, por ejemplo, esa tasa llega al 37%. Pero no se trata de una situación coyuntural, sino estructural. Nuestra lejanía, nuestra insularidad, en resumen, nuestra propia personalidad es lo que la crea. Para hacer frente a esta situación, el apartado 2 del artículo 299 del Tratado de Amsterdam había previsto el principio de un tratamiento específico y de excepción. Ese principio aún no se ha concretado en hechos. El documento de la Comisión anunciado para diciembre de 1999 se demoró hasta enero y después hasta febrero, y las primeras reflexiones no me inspiran ningún optimismo. Por lo tanto, hago una llamada solemne al Consejo y a la Comisión. En lo relativo a la fiscalidad, las ayudas de Estado, los Fondos estructurales y la defensa de nuestra producción tradicional, es urgente imaginar medidas concretas que tengan el sello de la audacia y de la ambición. A falta de ellas, la convergencia y la cohesión, infortunadamente, no serán para nosotros más que palabras, y es de temer que la política estructural aplicada en nuestras regiones, a pesar de la importancia de las sumas invertidas, termine en un fracaso. . (FR) Señor Presidente, como lo han hecho todos los oradores, a mi vez quiero dar la gracias al Sr. Berend y felicitarlo por la calidad de este trabajo. Como en el caso del informe anterior, este análisis de suma competencia y precisión, las recomendaciones que en él se hacen y las observaciones de Sus Señorías serán muy útiles a la Comisión en general y, en particular, al comisario encargado de la política regional, en el momento en que emprendemos la programación de los créditos 2000-2006. Por mi parte, quiero hacer algunas observaciones; primero, sobre el juicio que formula el ponente sobre este sexto informe periódico. Su Señoría ha subrayado la calidad e incluso, si no me equivoco, ha puesto por escrito que, en relación con los precedentes, constituye una verdadera mejora. En nombre de todos los funcionarios de la Comisión y de mi antecesora, la Sra. Wulf-Mathies, debo decirle que hemos sido muy sensibles a esta apreciación de la Asamblea y de Su Señoría personalmente. Es verdad que la Comisión se ha empeñado, señor Berend, en que este sexto informe periódico permita comprobar que se ha hecho un esfuerzo para superar un baremo cualitativo en el análisis que se propone a Sus Señorías. Pienso sobre todo en el contenido del capítulo 2.1 de este informe, donde la Comisión examinó de un modo más profundo las definiciones económicas de la competitividad regional, y procuró analizar en qué medida esta competitividad se puede sostener, mejorar e influenciar mediante factores que el Sr. Markov, ahora mismo, o antes la Sra. Raschhofer, destacaron con gran vehemencia. Me refiero a la investigación y desarrollo tecnológicos, a la dotación y a la calidad de las infraestructuras, al potencial de recursos humanos, a la pequeña y mediana empresa, a la inversión directa del extranjero. Esto en cuanto a la calidad. No quiero detenerme ahora, señor ponente, en el detalle de mis ideas sobre los puntos generales que esta Asamblea ya ha suscrito. Los citaré telegráficamente: el primero se refiere a la utilidad de las conclusiones de este informe para la elaboración de las prioridades de la nueva política regional, en especial para negociar los documentos de programación con los Estados miembros. El segundo punto es el partenariado, sobre el que varios diputados han insistido, el papel de las autoridades locales y regionales, del sector privado, de los copartícipes sociales, del sector de sociedades y de grupos locales de animación. Me mantendré en extremo vigilante en lo relativo a la buena aplicación, en esta cuestión del partenariado, de las disposiciones del reglamento general de los Fondos estructurales. El tercer punto consiste en la necesidad de desarrollar el contenido en empleo del crecimiento y, si no recuerdo mal, el Sr. Van Dam ha dicho hace unos momentos que la primera responsabilidad es de incumbencia de los Estados miembros, y que cuando se habla de la responsabilidad de los Estados miembros, como también de la utilidad o de la eficacia de esta política regional, debemos considerar muy bien en qué período nos situamos. Hace unos momentos, el Sr. Fruteau afirmaba que los beneficios del crecimiento se reparten desigualmente. Le recuerdo, Señoría, que es necesario que haya un crecimiento y que no estemos globalmente en un período de estancamiento o de recesión, como ha ocurrido en el pasado. Su Señoría me dirá que el crecimiento o la recesión no afectan a todos. Estoy de acuerdo con su análisis. Es necesario que, cuando lo haya, el crecimiento se reparta mejor, pero lo que es aún más difícil y afecta incluso con mayor gravedad a las regiones perjudicadas por la lejanía, ya sean ultraperiféricas o insulares, es la falta de crecimiento que sufrió en todo el mundo los dos decenios pasados. El cuarto punto, sobre el que la Sra. Hedkvist Petersen acaba de insistir, es la promoción de una política de igualdad de oportunidades para las mujeres y para los jóvenes. El quinto punto se refiere a la importancia y el papel de las pequeñas y medianas empresas, y a él se acaba de referir el Sr. Vatanen con gran viveza. Por fin, están los efectos positivos en las administraciones nacionales del sistema de gestión de los Fondos estructurales, la motivación de los funcionarios cuando gestionan estos Fondos, aun cuando a veces sea complicado, y la importancia de aportar una y otra vez mejoras a los procedimientos de evaluación, de seguimiento y de control de la Comisión. En este aspecto, informo al Parlamento Europeo de que tengo la intención de organizar a mediados del año 2000 un seminario con las autoridades nacionales y regionales justamente sobre este tema de la evaluación de los procedimientos de intercambio de buenas prácticas en la gestión de los Fondos estructurales. Quiero recordar algunos puntos específicos. El Sr. Berend expresó su deseo de que la división en zonas se realizara rápidamente. Hemos terminado con la división en zonas. Mañana la Comisión dará a conocer su decisión relativa a cuatro nuevos países y muy pronto, espero, será el turno de Italia. Es decir que su deseo se verá cumplido, porque todos los países involucrados en el objetivo 2 quedarán divididos en zonas. Con respecto a la economía sumergida que Su Señoría señalaba en su informe, sé que el análisis y las estadísticas sobre este asunto se basan en la fiabilidad de los datos y, como ha recordado el Sr. Cocilovo, existe un problema de fiabilidad en esos datos. En cierta medida, están recogidos en las estadísticas del PIB, las encuestas sobre fuerzas de trabajo y, en cualquier caso, debo subrayar los esfuerzos que hace y continuará haciendo Eurostat para mejorar la calidad de las estadísticas. El ponente, como el Sr. Aparicio Sánchez, ha recordado la ausencia de reformas en el sector de la pesca. Sobre este asunto, que me interesa personalmente, recordaré que la poca envergadura del sector -lo que no significa que sea desdeñable- y su concentración en un número muy pequeño de regiones no facilitan su análisis en un marco regional. Este tipo de análisis sectorial depende más bien de la práctica y de la competencia de la Dirección General de Pesca, que está a cargo de mi colega Fischler. No obstante, aseguro a Sus Señorías que la Comisión se esforzará por incluir un análisis de este tipo en el segundo informe sobre la cohesión, que sin duda será más apropiado para esas preocupaciones. Varios diputados mencionaron los puntos que se deben incluir en este segundo informe sobre la cohesión, y el ponente ha recordado algunos de ellos. Ante todo, quiero asegurarles que la fusión de los informes periódicos y del informe sobre la cohesión no tendría que implicar ninguna pérdida de información o de interés por el contenido del segundo, que para mí, señor ponente, es un instrumento de extrema importancia, no sólo para que se advierta acerca de lo que se ha hecho y para que se diga de manera transparente y rigurosa, para que se examinen o se valoren las orientaciones futuras, sino también para crear un debate público con los ciudadanos y, más allá, con los elegidos por ellos, que son Sus Señorías, sobre esta política regional y sobre lo que podría ser un día una política europea de gestión del territorio. De cualquier modo, he tomado buena nota del deseo de integrar en el informe los siguientes puntos : la definición, la recogida y el análisis de los indicadores representativos para la región y para todos los países de Europa Central y Oriental; un capítulo sobre las islas y las regiones ultraperiféricas que muchos diputados recordaron, en especial la Sra. Sudre y el Sr. Fruteau; los análisis relativos a la competitividad de las regiones en el caso de los países de Europa Central y Oriental: éste será el gran reto para nosotros, para Sus Señorías, para la Comisión, en los próximos años; por último, los aspectos transfronterizos. En todos estos temas haré el mayor esfuerzo para seguir las recomendaciones de Sus Señorías. También quiero traer a colación las conclusiones políticas que, por lo demás, ya conocen todos los diputados, pero cuyos elementos principales querría recordar. Señorías, en el camino de la convergencia real se han realizado progresos significativos, en especial en los cuatro Estados miembros de la cohesión, pero también, señor Pohjamo, lo digo con franqueza, en las regiones del objetivo 2 que han pasado por ciertos retrasos en el nivel de su desarrollo, sobre todo en lo relativo a las infraestructuras. Éste es el primer punto político. Segundo punto político: los Fondos estructurales aportaron y continuarán aportando una contribución significativa a este proceso de aproximación. Todos los modelos macroeconómicos sobre los que trabajamos indican, para el decenio pasado, que más de un tercio de la convergencia obtenida en las regiones no desarrolladas no se habría producido si no hubieran existido los Fondos estructurales. No obstante, he tomado buena nota, en lo que respecta en particular a las regiones ultraperiféricas, señora Sudre, señor Fruteau, y también señor Nogueira Román, de que Sus Señorías afirman que aún queda mucho por hacer -y aquí está mi tercer punto- acerca del plan de mejora del contenido de la recuperación del empleo, de la lucha contra la exclusión social, de particular gravedad e insoportable en muchas de nuestras regiones, de la integración de las mujeres y de los jóvenes en el mercado de trabajo. El cuarto punto político es la ampliación de la Unión: el gran proyecto político y humanista de los años futuros para nuestras instituciones, y asimismo el mayor desafío para la política de cohesión en Europa, un punto sobre el que ha insistido el Sr. Van Dam. Diría yo que en Berlín y en los instrumentos financieros puestos a nuestra disposición se perfila lo que podría ser una política de la cohesión para los primeros países que se unirán a nosotros. Pienso en especial en el ISPA, de cuya aplicación seré responsable en las próximas semanas. Ya lo ven Sus Señorías: acabamos de lanzar nuestra nueva programación, y ya estamos haciendo juntos una reflexión sobre el impacto de la ampliación de la Unión, sobre nuestra política estructural. Este sexto informe periódico, sobre el que el Sr. Berend ha emitido un juicio globalmente positivo, constituye para nosotros, al menos para mí, una buena base de reflexión. Por lo tanto, querría darle las gracias muy sinceramente por este aporte a la reflexión que hemos iniciado para las próximas orientaciones, a la vez que para la buena aplicación de las orientaciones del período 2000-2006. Muchas gracias, señor Comisario. El debate queda cerrado. La votación tendrá lugar mañana a las 12.00 horas. (Se levanta la sesión a las 20.25 horas) Aprobación del Acta de la sesión anterior El Acta de la sesión anterior ha sido distribuida. ¿Hay alguna objeción? Señor Presidente, respondo a una invitación hecha ayer tarde por el Presidente de la Asamblea para hablar en nombre de mi Grupo sobre un asunto al que se hace referencia en el Acta. Me refiero al punto 11 del orden del día. En primer lugar, creo que la cuestión planteada ayer por el Presidente del Grupo Socialista sobre el restablecimiento del debate con el Presidente de la Comisión acerca del programa estratégico quinquenal era suficientemente importante para otros oradores que deseaban hacer observaciones breves al respecto como para que se le diera cabida. Deseo expresar esa opinión, pese a que discrepo respetuosamente y voté contra la propuesta del Presidente del Grupo Socialista. La segunda observación que quisiera formular -y que me habría gustado hacer ayer antes de la votación- es la de que este Parlamento, como observaron ayer otros oradores, sólo puede tener repercusión de verdad, si trabaja en estrecha cooperación y sinergia con la Comisión Europea. También deberíamos tener la humildad de reconocer que, si queríamos celebrar un debate estratégico acompañado no sólo de una exposición y aclaración por parte del Presidente de la Comisión, sino también de un programa quinquenal, deberíamos contar con los mecanismos correspondientes más de una semana antes del debate en esta Asamblea para poder debatir y transmitir nuestros deseos a tiempo a la Comisión. Quisiera que extrajéramos una enseñanza básica de esto. Cuando haya debates monográficos importantes programados entre esta Asamblea y la Comisión Europea en el futuro, debemos exponer con claridad, y un mes antes, todo lo que esperamos mutuamente al respecto. Primero tiene que haber claridad entre todos los Grupos de esta Asamblea y después entre esta Asamblea y la Comisión. No debemos encontrarnos al final en la desafortunada situación de que una u otra institución cree una fractura innecesaria en las relaciones institucionales. Tras examinar algunos de las crónicas de la prensa el viernes pasado, creo que la Comisión y su Presidente dieron pruebas de un encomiable autocontrol en sus comentarios públicos. Eso es algo que agradezco profundamente. Espero que aprovechemos esas enseñanzas y no repitamos esa operación innecesaria, debida -estoy convencido- a un malentendido respecto de lo que se esperaba más que a mala fe alguna por parte de ninguna de las dos instituciones. No se debe dramatizar y atribuirle mayor importancia de la que tiene. Muchas gracias, señor Cox. Comprendo el sentido de su intervención y tomamos nota de ello. Señor Presidente, respecto del punto 11 del Acta sobre el orden de los trabajos, ayer acordamos que el informe Bourlanges figurara en el orden del día de hoy. Sin embargo, anoche fue retirado de la Comisión de Presupuestos sin que se hubiera examinado ni votado. Así, pues, hay que retirarlo del orden del día de hoy. Lo que usted señala es evidente, señor Wynn. Por consiguiente, se retira el informe del orden del día. Señor Presidente, respecto de las observaciones formuladas ayer por la Sra. Lynne sobre la salud y la seguridad en este edificio, supongo que se refería a los desagües, porque en el quinto piso de la torre hay un espantoso olor a desagües. Se debe revisar, porque es un claro indicio de que algo no funciona nada bien. No quiero sacar a relucir sin cesar la cuestión de este edificio, pero se trata de un problema grave. Tomamos nota de su observación, señora Ahern. Permítame que le ruegue que comunique a los cuestores este caso particular, que afecta a los ventiladores de una planta concreta, ya que en realidad se trata de un asunto de su competencia. De todos modos, también lo pondremos en conocimiento de nuestros servicios. Muchas gracias. (El Acta queda aprobada) Reforma de la política europea de competencia De conformidad con el orden del día, se procede al debate conjunto de los siguientes informes: A5-0069/1999 del Sr. von Wogau, en nombre de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios sobre el Libro Blanco de la Comisión sobre la modernización de las normas de aplicación de los artículos 85 y 86 del Tratado CE (COM(1999) 101 - C5-0105/1999 - 1999/2108(COS)); A5-0078/1999 del Sr. Rapkay, en nombre de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, sobre el XXVIII Informe de la Comisión Europea sobre la política de competencia - 1998 (SEC(1999) 743 - C5-121/1999 - 1999/2124(COS)); A5-0087/1999 del Sr. Jonckheer, en nombre de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, sobre el séptimo informe sobre ayudas estatales a la industria y a otros sectores en la Unión Europea (COM(1999) 148- C5-0107/1999 - 1999/2110(COS)); A5-0073/1999 del Sr. Langen, en nombre de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, sobre el Informe de la Comisión sobre la aplicación en 1998 de la Decisión nº 2496/96/CECA, de 18 de diciembre de 1996, por la que se establecen normas comunitarias relativas a las ayudas estatales en favor de la siderurgia (Código de Ayudas a la Siderurgia) (COM(1999) 094 - C5-0104/1999 - 1999/2107(COS)). . (DE) Señor Presidente, Señorías, estimadas y estimados colegas, la Comisión ha suscitado con su Libro Blanco sobre la modernización de las normas europeas de competencia un intenso y vivo debate entre la opinión pública interesada. Las reacciones de los expertos y los afectados oscilan desde el absoluto rechazo hasta el apoyo sin reservas. ¿Cuál es el contenido de dicho Libro Blanco? El actual régimen de las normas europeas de competencia data de los primeros años de la Comunidad Europea. Dicho régimen, basado en un procedimiento centralizado de notificación y autorización, sin duda era adecuado para las condiciones existentes en aquel momento. El citado procedimiento ha cumplido un papel fundamental en la creación de una cultura europea de la competencia. Sin embargo, el marco de condiciones se ha modificado radicalmente en los 40 años transcurridos desde su instauración. La Comunidad se ha ampliado de 6 a 15 Estados miembros y se encuentra en puertas de una ampliación adicional a 27 Estados miembros. En cambio, el régimen normativo prácticamente no se ha modificado. De ahí que sea urgentemente necesaria su reforma. Este es un aspecto que no se discute desde ninguna de las posiciones en el marco del presente debate. Aun así, algunos de quienes mantienen posiciones críticas consideran exageradas las propuestas de la Comisión. Ésta desea suprimir el régimen de notificación y autorización y reforzar, en cambio, el papel de las autoridades y tribunales nacionales en la aplicación de las normas de competencia. En otras palabras, se pasaría del régimen de autorización al régimen de excepción legal. Se seguiría manteniendo, no obstante -y este es un punto importante-, el principio de prohibición. Por principio, yo considero que si una autoridad a la cual se reprocha una propensión a la burocratización y al centralismo formula una propuesta a favor de una reducción de la burocracia y de una descentralización, es preciso examinarla seriamente como mínimo. En su formulación actual, la propuesta de la Comisión se refiere únicamente a los acuerdos entre empresas que restrinjan la competencia y a los abusos de una posición dominante. Se mantiene, no obstante, la obligación de notificar las ayudas estatales y las concentraciones de empresas. La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios aprobó dichas propuestas de la Comisión con un solo voto en contra y dos abstenciones. Sin embargo, sólo será posible emitir un dictamen definitivo una vez que la Comisión haga pública la correspondiente normativa. Aun cuando yo también estoy básicamente de acuerdo con las propuestas de la Comisión, se tendrían que mejorar o al menos clarificar diversos aspectos. Voy a enumerar brevemente algunos. Muchos de quienes critican el Libro Blanco alegan que la descentralización iría en detrimento de la coherencia en la aplicación de las disposiciones comunitarias. En su opinión, no todas las autoridades nacionales y sobre todo no todos los tribunales nacionales están en condiciones de poder cumplir el papel que la Comisión se propone asignarles en la aplicación de las normas de competencia. Es cierto que, por un lado, las autoridades nacionales de defensa de la competencia se han familiarizado suficientemente con la aplicación de las normas de competencia en el transcurso de los pasados decenios. Y, por el otro lado, con la actual jurisdicción, los tribunales nacionales ya son competentes para aplicar el apartado 1 del artículo 81 y los artículos 82 y 86. No obstante, aun así sigue siendo particularmente importante que la Comisión asista a las autoridades y tribunales nacionales con reglamentos de exención por categorías, orientaciones y comunicaciones. También será preciso intensificar la colaboración entre las autoridades nacionales y la Comisión, así como entre estas últimas. Por lo que respecta a la competencia de los tribunales, el informe propone que se prevea la concentración de los procedimientos relativos a la legislación antimonopolista en tribunales especializados, tal como ya se hace con buenos resultados en algunos países miembros. Por parte de las empresas se teme que ello vaya en detrimento de la seguridad jurídica. A fin de disipar dichos temores, las empresas deberían seguir teniendo oportunidad de solicitar una aclaración previa a la Comisión en determinados casos. He señalado sólo algunos aspectos fundamentales que debe tener en cuenta la modernización de las normas europeas de competencia. Sin embargo, todavía nos encontramos apenas en los inicios del procedimiento. El debate proseguirá hasta que finalmente se presenten unas propuestas legislativas concretas. Con el Libro Blanco hemos empezado a avanzar, no obstante, por el buen camino; de eso estoy convencido. En los pasados decenios se ha consolidado una cultura europea de la competencia. La descentralización que propone la Comisión responde al principio de la subsidiariedad, que ahora también está enraizado en el Tratado. Esto reforzará la aplicación de las normas europeas de competencia en el ámbito nacional y regional, y ofrecerá así la posibilidad de asentar la cultura europea de la competencia sobre una base amplia. Para acabar, yo quisiera señalar que la reforma de la política de competencia que estamos iniciando es imprescindible y que en este contexto será particularmente necesario dejar claro que la política de competencia de la Unión Europea es una condición esencial para hacer realidad una economía social de mercado. La Comisión y el Parlamento Europeo deben resaltar con mayor claridad que en el pasado que la política de competencia, la competencia entre las empresas y el hecho de que la Comisión Europea vele por su cumplimiento favorecen en primerísimo lugar los intereses de los ciudadanos. Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, hoy celebramos un importante debate sobre la política de competencia de la Unión Europea. Su tema es un procedimiento de modernización de las normas antimonopolio europeas, concretamente el informe von Wogau, que ha sido muy discutido, muchísimo más de lo que tal vez indica el resultado de la votación en la Comisión de Asuntos Económicos. Yo quiero dejar bien claro que personalmente considero equivocada la propuesta de la Comisión en este caso concreto y que todavía no está claro que esté realmente justificado usar el término modernización para designar el contenido del Libro Blanco sobre los artículos 81 y 82, o si en este caso no sería más adecuado hablar de un retroceso. Hoy también se debaten, no obstante, el informe sobre las ayudas públicas y el informe general sobre la política de competencia - 1998, y mi intervención en este debate conjunto se refiere a este último. Evidentemente, ambos informes -el informe sobre la competencia y el informe sobre las ayudas públicas-también comparten, sin embargo, un planteamiento de fondo común con el citado Libro Blanco. Este tema de fondo es la necesidad de una modernización y la futura idoneidad de la política de competencia europea. La lectura de ambos documentos de la Comisión muestra que en 1998 se continuó y en algunos aspectos se completó el proyecto de modernización iniciado en 1997, como también sabemos por nuestros trabajos parlamentarios en curso. Permítanme que exponga dos consideraciones de principio. La Comisión, en su calidad de autoridad competente, siempre ha mantenido una actitud consecuente al servicio de la libre competencia, que no siempre ha sido bien acogida por los Estados miembros o las empresas afectados. La Comisión debe continuar avanzando por este camino. Sin embargo, señor Comisario esto no va a dejar de resultar complicado en el futuro; sólo quiero recordar los retos plantean la ampliación de la Unión, la profundización del Mercado Único, el progreso tecnológico y la mundialización. En efecto, no sólo es importante una modernización del Derecho comunitario, sino también, más que en ningún otro momento, la transparencia de las decisiones en cada caso individual, la posibilidad de que las decisiones también resulten inteligibles, toda vez que el éxito de la política de competencia europea dependerá de su aceptación entre la población, así como entre los organismos políticos y empresas interesados. Sin embargo, sin transparencia no habrá aceptación y, por lo tanto, tampoco es posible una modernización sin transparencia. El informe sobre la competencia en 1998 no es una mala base en este sentido, pero todo es mejorable. En nuestra resolución le planteamos una serie de propuestas, señor Comisario, pero yo quisiera resaltar ahora un aspecto particular: la transparencia y la obligación de rendir cuentas van unidas. No es mi intención volver a remover el tema del reparto de competencias entre la Comisión y el Parlamento. La Comisión es el órgano ejecutivo y el Parlamento no debería pretender erigirse en tal, en interés de su propia independencia, pero el Parlamento es un órgano de control y ¿existe acaso un lugar más adecuado que el Parlamento democráticamente elegido para justificar las decisiones que se adoptan, precisamente en el marco de un debate parlamentario permanente?